Florencio Varela, escenario de una violenta represalia
La disputa entre grupos dedicados a la venta de drogas volvió a generar una escalada de violencia en el sur del Gran Buenos Aires. Florencio Varela y Lanús fueron escenario de dos episodios vinculados a enfrentamientos entre presuntas bandas narco, con un saldo de tres personas muertas y al menos una herida.
En Florencio Varela, la situación se agravó después del asesinato de dos trabajadores que, según la investigación, fueron atacados por error cuando sicarios buscaban alcanzar a integrantes de una organización rival.
El episodio ocurrió el jueves por la noche, cuando varios hombres que se movilizaban en un Volkswagen Suran gris efectuaron múltiples disparos contra una vivienda ubicada en la calle 1325. El ataque provocó la muerte de Ariel Macchi, de 28 años, y Franco Herrera, de 23.
Ambos eran albañiles y se encontraban junto a Sebastián Ortiz, de 25 años, esperando retirar herramientas que necesitaban para una obra. Ortiz también resultó baleado y permanecía internado en terapia intensiva.
El ataque que desató la represalia
La investigación policial y judicial apunta a que los atacantes pretendían disparar contra otra vivienda de la misma zona, donde funcionaría un punto de venta de drogas. Los investigadores creen que los sicarios se equivocaron de domicilio y terminaron asesinando a los trabajadores.
Tras conocerse la muerte de Herrera, familiares y vecinos reclamaron justicia y exigieron que se retiraran del barrio los puntos de venta de estupefacientes.
La tensión aumentó durante el fin de semana. En la madrugada del domingo, un grupo numeroso de vecinos ingresó a una vivienda señalada como presunto búnker narco y la incendió.
Una mujer murió durante la violencia
Durante el ataque, quienes se encontraban dentro de la casa intentaron escapar. Entre ellos estaban una mujer de 30 años, identificada como Cintia Caballero, su pareja y un familiar.
Según la información difundida sobre el caso, Caballero fue alcanzada y apuñalada mientras intentaba escapar del lugar. Murió como consecuencia de las heridas, mientras que su pareja fue trasladada en grave estado al hospital Mi Pueblo.
El episodio representa una nueva escalada de violencia en los barrios San Luis y San Francisco de Florencio Varela, donde la disputa por el territorio para la venta de drogas mantiene en alerta a los vecinos.
La situación también generó preocupación por la reacción de los habitantes de la zona, que ante la falta de respuestas decidieron intervenir directamente contra los lugares señalados como puntos de venta.
Otro tiroteo entre presuntos narcos en Lanús
En Lanús, un episodio similar terminó con otro muerto y un herido. El hecho ocurrió en el asentamiento Diez de Enero, cerca del Riachuelo.
Según la reconstrucción policial, tres jóvenes llegaron en moto hasta una casilla ubicada en Pasaje Pilar al 4400, un domicilio que los vecinos señalaban como un lugar utilizado para la venta de drogas.
Dos de los hombres ingresaron a la vivienda, mientras el conductor permaneció afuera con la motocicleta encendida. Poco después se escucharon alrededor de 14 disparos.
Uno de los jóvenes, Diego Alejandro Ramos, de 25 años, murió dentro de la casilla luego de recibir varios impactos de bala. El otro atacante, Hernán Alejandro Aguilera, de 21 años, logró salir herido y fue trasladado al Hospital Evita de Lanús.
El sospechoso quedó detenido
Aguilera recibió dos disparos, uno en el muslo y otro en la cadera. Al ingresar al hospital declaró inicialmente que había sido víctima de un robo, pero los investigadores pusieron en duda esa versión.
Al revisar sus antecedentes, la Policía detectó que había sido detenido días antes por tenencia ilegal de un arma y había recuperado la libertad al día siguiente.
Por las inconsistencias en su relato y las circunstancias del ataque, quedó detenido mientras avanza la investigación.
El inmueble donde ocurrió el tiroteo ya había sido señalado por habitantes del asentamiento como un supuesto punto de venta de estupefacientes. Incluso, días antes, desde una dependencia policial habían solicitado un allanamiento relacionado con una banda que presuntamente utilizaba el lugar, aunque el procedimiento finalmente no se concretó.
La violencia narco preocupa a los vecinos
Los hechos registrados en Florencio Varela y Lanús vuelven a poner en evidencia la violencia asociada a las disputas territoriales por el narcomenudeo en distintos sectores del conurbano bonaerense.
Los enfrentamientos no solo afectan a quienes participan de las organizaciones criminales: también dejan víctimas entre vecinos y trabajadores que quedan expuestos a los ataques. En Florencio Varela, la escalada sumó además una reacción de los propios habitantes, que terminó con el incendio de una vivienda y un homicidio.
Las investigaciones judiciales buscan determinar ahora quiénes participaron de los distintos ataques y establecer las responsabilidades por los asesinatos.

