Concordia empieza a escribir un nuevo capítulo en el mapa turístico argentino. A su tradicional atractivo vinculado con las aguas termales, la naturaleza y la producción citrícola, la ciudad entrerriana suma una propuesta que despierta cada vez mayor interés: el enoturismo.
Ubicada a unos 430 kilómetros de Buenos Aires, Concordia se consolida como una alternativa para quienes buscan descubrir viñedos, vinos regionales y experiencias gastronómicas en un entorno natural.
El Tannat, protagonista del vino entrerriano
Uno de los principales atractivos de la propuesta vitivinícola de Concordia es el Tannat, una variedad de uva originaria del sudoeste de Francia que encontró en esta región del litoral un espacio para desarrollarse.
Se trata de una cepa de gran estructura, intensidad y capacidad de guarda, características que la convierten en una buena opción para acompañar carnes y distintos platos de la gastronomía regional.
La llegada del Tannat al litoral argentino se vincula con la inmigración europea de fines del siglo XIX y con figuras como Pascual Harriague y Juan Jauregui. Con el paso del tiempo, la variedad adquirió especial relevancia en Uruguay, donde se transformó en uno de sus principales símbolos vitivinícolas.
“Concordia está viviendo un crecimiento muy interesante del enoturismo, con propuestas que combinan vino, naturaleza, bienestar y gastronomía regional”, señaló María Belén Schauvinhold, subsecretaria de Turismo de Concordia y presidenta ejecutiva del EMCONTUR.
Una ruta del vino que combina paisaje y gastronomía
La vitivinicultura entrerriana tiene antecedentes que se remontan al siglo XIX. Después de varias décadas de interrupción, la actividad comenzó a recuperarse durante la década de 1990 y actualmente atraviesa una nueva etapa de expansión.
Concordia cuenta con cinco viñedos que reciben visitantes, conformando un circuito que propone conocer la producción local y disfrutar del paisaje entre Salto Chico y el lago Salto Grande.
Las experiencias no se limitan a las degustaciones. Los establecimientos ofrecen actividades como vendimias participativas, almuerzos campestres, picnics entre viñedos, catas al atardecer y maridajes con productos regionales.
Los valores de las propuestas varían según el servicio elegido. Algunas experiencias parten de los $35.000 por persona, con cata y recorrido por los viñedos, mientras que las alternativas más completas pueden alcanzar los $55.000, incluyendo gastronomía, degustaciones guiadas y actividades especiales.
Vino sustentable y producción local
El crecimiento del sector también está acompañado por iniciativas vinculadas con la producción sustentable. Entre los establecimientos que forman parte de esta nueva etapa aparecen Bodega 5 Generaciones, Finca Fénix, Bodega Robinson, Pampa Azul y Bodega Siandra Hermanos.
Uno de los casos destacados es Finca Fénix, ubicada en La Criolla, que se convirtió en el primer viñedo orgánico certificado de Entre Ríos bajo normativa USDA-NOP para su lote de Tannat.
El reconocimiento se suma al desarrollo de una vitivinicultura que busca fortalecer la identidad productiva de la región y, al mismo tiempo, incorporar prácticas vinculadas con el cuidado del ambiente.
Termas, vino y naturaleza: una propuesta durante todo el año
El enoturismo se integra a una oferta turística más amplia. Concordia es reconocida por sus complejos termales y por su entorno natural, mientras que la producción regional suma nuevos atractivos para los visitantes.
La ciudad también ostenta el título de Capital Nacional del Citrus, una distinción relacionada con la histórica importancia de naranjas, mandarinas y otros cítricos en la economía y la identidad local.
De esta manera, vino, gastronomía, termas, naturaleza y producción regional conforman una propuesta que busca atraer a turistas interesados en experiencias diferentes y en contacto con las comunidades productoras.
Un destino cercano para descubrir
La cercanía con Buenos Aires es uno de los puntos fuertes de Concordia. La ciudad se encuentra a aproximadamente 428 kilómetros de la capital argentina y cuenta con el Aeropuerto Comodoro Pierrestegui, con conexión aérea con Aeroparque Jorge Newbery.
También se encuentra a 293 kilómetros de Santa Fe, 115 kilómetros de Colón y 81 kilómetros de Chajarí.
Con el crecimiento de sus viñedos y bodegas, Concordia busca convertirse en una nueva referencia del enoturismo argentino, combinando la tradición productiva entrerriana con propuestas de naturaleza, gastronomía y bienestar.

