Ataques durante nueve horas
Al menos 16 personas murieron como consecuencia de los bombardeos rusos contra Kiev y la región circundante, según informaron las autoridades ucranianas. El ataque se extendió durante unas nueve horas y dejó numerosos edificios dañados.
Los equipos de emergencia trabajaron durante la mañana del jueves entre los escombros de construcciones destruidas. Entre los inmuebles afectados se encuentra un hospital infantil, mientras que también fueron hallados cuerpos entre los restos de un edificio de departamentos.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, reclamó una respuesta internacional frente a lo que calificó como una nueva “escalada” de los ataques de Moscú.
Misiles balísticos y dificultades para la defensa
Rusia y Ucrania han incrementado durante los últimos meses el uso de armas de largo alcance, una situación que ha elevado el número de víctimas civiles en una guerra que lleva más de cuatro años.
Uno de los principales desafíos para las fuerzas ucranianas es la velocidad de los misiles balísticos utilizados por Rusia contra Kiev. Estos proyectiles pueden alcanzar la capital pocos minutos después de que se active una alerta de ataque aéreo.
Los sistemas de defensa ucranianos tienen dificultades para interceptar estas salvas. Los misiles balísticos pueden ser enfrentados de manera más efectiva mediante sistemas de defensa aérea Patriot, de fabricación estadounidense.
Testimonios tras el ataque
Entre los residentes afectados se encuentra María Abramova, de 45 años, quien relató los momentos de tensión vividos durante el bombardeo.
La mujer contó que se encontraba junto a sus hijos cuando comenzaron las explosiones. El impacto provocó daños en las ventanas de su vivienda y, según su testimonio, puso en riesgo la vida de su esposo.
Los ataques dejaron un nuevo escenario de destrucción en la capital ucraniana, mientras continúan los enfrentamientos y las operaciones militares de largo alcance entre ambos países.

