Advertencia de las fuerzas armadas iraníes
El régimen de Irán elevó este miércoles la tensión en Medio Oriente al advertir a los países del Golfo que no faciliten asistencia militar a Estados Unidos. Según las autoridades iraníes, cualquier apoyo a las fuerzas estadounidenses será interpretado como una participación directa en las operaciones militares contra Teherán.
La advertencia fue realizada por Ali Abdollahi, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, quien aseguró que el gobierno iraní mantiene bajo observación la actividad desarrollada en las bases militares de la región.
El funcionario puso especial atención en la presencia de aeronaves militares y, particularmente, de aviones cisterna utilizados para el reabastecimiento de combustible en vuelo.
Teherán apunta a las bases de la región
Abdollahi sostuvo que la presencia de este tipo de aeronaves sería difícil de concretar sin el conocimiento o autorización de los países que albergan las instalaciones militares.
En ese contexto, lanzó una advertencia directa a los Estados ribereños del Golfo Pérsico y recordó que varios de ellos han asegurado públicamente que no permitirán que sus territorios sean utilizados para atacar a Irán.
El régimen iraní considera que cualquier asistencia o facilitación brindada a Estados Unidos podría convertir a esos países en parte del conflicto.
Una visita clave a Irak
Mientras aumentan las tensiones, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, inició una visita oficial a Irak. El viaje tiene como objetivos fortalecer la cooperación económica y avanzar en cuestiones vinculadas con la seguridad fronteriza.
Durante su llegada a Bagdad, Ghalibaf también se refirió al conflicto con Estados Unidos y a las restricciones que Teherán mantiene sobre el estrecho de Ormuz.
El dirigente iraní aseguró que su país obtuvo una “victoria” en el enfrentamiento y anticipó cambios en el escenario regional. Según Ghalibaf, la región se encamina hacia un nuevo orden político y estratégico.
Trump negó negociaciones con Irán
Las declaraciones de los funcionarios iraníes se produjeron después de que Donald Trump asegurara que no existen negociaciones en curso ni previstas con Teherán.
El presidente estadounidense también afirmó que el bloqueo naval continúa vigente y sostuvo que el estrecho de Ormuz permanece abierto y operativo.
La situación genera versiones contrapuestas entre Washington y Teherán sobre el estado de una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
El conflicto vuelve a presionar al petróleo
La posibilidad de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra se debilitó en las últimas horas, mientras aumentó la preocupación en los mercados internacionales.
La tensión alrededor del estrecho de Ormuz volvió a impactar sobre el precio del petróleo, al tiempo que los mercados bursátiles registraron bajas y crecieron las preocupaciones sobre las consecuencias inflacionarias y fiscales de una guerra prolongada.
El conflicto comenzó hace casi seis meses con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán y atraviesa actualmente un escenario de fuerte estancamiento diplomático.
Washington mantiene como uno de sus principales objetivos impedir que Irán avance hacia la obtención de un arma nuclear, mientras Teherán sostiene una postura cada vez más confrontativa y mantiene sus amenazas vinculadas con la navegación en el estrecho de Ormuz.

