Un nuevo observatorio para explorar el universo
La NASA puso en órbita este domingo al telescopio espacial Nancy Grace Roman, uno de los proyectos científicos más importantes desarrollados por la agencia espacial estadounidense en los últimos años. El observatorio despegó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX.
El lanzamiento se produjo a las 8.26, hora de Argentina. Tras separarse del vehículo, el telescopio desplegó sus paneles solares, estableció comunicación con las estaciones terrestres y alcanzó el estado denominado power positive, que indica que comenzó a producir la energía necesaria para operar de manera autónoma.
Ahora comenzará un período de puesta en servicio de aproximadamente 90 días, durante el cual se realizarán diferentes despliegues, calibraciones y pruebas antes de iniciar las observaciones científicas.
A 1,5 millones de kilómetros de la Tierra
El Roman viajará hacia el punto de Lagrange L2, ubicado a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Allí compartirá una región del espacio con el telescopio James Webb, aprovechando las condiciones gravitacionales y térmicas que favorecen las observaciones astronómicas.
El observatorio fue bautizado en homenaje a Nancy Grace Roman, una astrónoma considerada una figura fundamental para el desarrollo de los programas de telescopios espaciales de la NASA.
Su principal objetivo será estudiar cómo evolucionó el universo y aportar nuevos datos sobre algunos de los grandes interrogantes de la astronomía moderna.
Una cámara con un enorme campo de visión
Roman observará principalmente en el espectro infrarrojo. Su espejo principal tiene 2,4 metros de diámetro, una dimensión similar a la del telescopio Hubble.
Una de sus principales herramientas será el Instrumento de Campo Amplio, equipado con una cámara de 300 megapíxeles. Su campo de visión será al menos 100 veces mayor que el del Hubble, lo que permitirá observar extensas regiones del cielo sin resignar capacidad para analizar objetos individuales.
Durante sus relevamientos, el telescopio estudiará cientos de millones de galaxias y estrellas y registrará supernovas correspondientes a diferentes períodos de la historia cósmica.
La materia y la energía oscura, entre sus grandes objetivos
Los datos obtenidos por Roman permitirán a los científicos analizar con mayor precisión cómo se expandió el universo durante miles de millones de años.
Uno de los focos estará puesto en la energía oscura, el fenómeno relacionado con la aceleración de la expansión del cosmos. También buscará aportar información sobre la materia oscura mediante el análisis de las pequeñas deformaciones que la gravedad produce sobre la luz de objetos distantes.
Los investigadores esperan que estos estudios ayuden a comprender mejor la composición y evolución del universo.
También buscará miles de exoplanetas
La misión tendrá además un importante componente dedicado a la búsqueda de mundos fuera del sistema solar.
Roman observará cerca de 200 millones de estrellas en dirección al centro de la Vía Láctea y buscará pequeños cambios en su brillo provocados por el fenómeno conocido como microlente gravitacional.
Este método podría permitir detectar más de 1.000 planetas, incluidos algunos que se encuentran muy alejados de sus estrellas o incluso cuerpos que viajan por la galaxia sin estar vinculados gravitacionalmente a un astro.
Los resultados ayudarán a determinar qué tipos de sistemas planetarios existen y con qué frecuencia aparecen configuraciones similares a la del sistema solar.
Los próximos pasos de la misión
Durante los primeros días de viaje, los controladores deberán completar diferentes maniobras y desplegar componentes del observatorio, entre ellos la antena de alta ganancia y la cubierta de apertura. También se realizará una corrección de trayectoria.
El coronógrafo será el primer instrumento en ser activado. Aproximadamente dos semanas después se encenderá el Instrumento de Campo Amplio, que será sometido a una serie de pruebas para verificar su precisión y estabilidad.
Una vez finalizada esta etapa, Roman quedará en una amplia órbita alrededor de L2.
Cuándo llegarán las primeras imágenes
El telescopio generará alrededor de 1,4 terabytes de datos sin procesar por día. Una vez procesada, la información estará disponible para la comunidad científica.
La NASA prevé que las primeras imágenes científicas del Nancy Grace Roman comiencen a publicarse a principios de 2027.
La misión científica principal tendrá una duración estimada de cinco años, aunque el observatorio fue diseñado para extender su funcionamiento durante otros cinco años si las condiciones de sus sistemas y las reservas de combustible lo permiten.

