El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció este martes que alcanzó un acuerdo a nivel técnico con el Gobierno argentino para completar la tercera revisión del programa económico vigente. El entendimiento permitiría acceder a un desembolso de aproximadamente US$ 900 millones, aunque todavía resta la aprobación del Directorio Ejecutivo del organismo, prevista para principios de diciembre.
El acuerdo corresponde al programa de 48 meses establecido bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF). Según informó el organismo en un comunicado oficial, el monto equivale a 600 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) y quedará disponible una vez que se complete la revisión.
La definición se conoció cuando Argentina debe afrontar un vencimiento de aproximadamente US$ 800 millones en concepto de intereses con el Fondo el próximo lunes. Debido a los plazos previstos para el tratamiento de la revisión, el nuevo desembolso no estaría disponible para cubrir esa obligación.
Qué evaluó el FMI sobre la economía argentina
En su evaluación, el organismo destacó la evolución de las cuentas públicas, la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas internacionales. También valoró las reformas económicas impulsadas por el Gobierno.
“Las políticas macroeconómicas disciplinadas y las reformas orientadas al mercado continúan respaldando el proceso de desinflación y las mejoras de la posición externa de Argentina, y la acumulación de reservas supera los compromisos asumidos en el marco del programa”, señaló el FMI.
De acuerdo con los datos difundidos por el Fondo, las reservas internacionales netas superaron en aproximadamente US$ 4.000 millones la meta establecida para fines de junio. Además, el Banco Central compró cerca de US$ 16.000 millones en lo que va de 2026.
El informe también indicó que el Tesoro obtuvo más de US$ 5.000 millones en divisas a través de los mercados locales. A su vez, el Banco Central refinanció operaciones de financiamiento por US$ 6.000 millones, de los cuales US$ 5.000 millones vencen en 2028.
Por otra parte, el Gobierno consiguió US$ 3.200 millones mediante financiamiento bancario internacional, con garantías de acreedores oficiales. También mantiene negociaciones para obtener otros US$ 1.000 millones antes de fin de año.
Superávit fiscal y metas para 2027
El FMI ratificó que el equilibrio de las cuentas públicas continuará siendo uno de los principales compromisos del programa económico.
Para 2026, el objetivo es alcanzar un superávit fiscal primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI). Para 2027, el programa prevé un esfuerzo similar.
Según el organismo, esas metas están contempladas en el proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Gobierno al Congreso. Su cumplimiento permitiría completar cuatro años consecutivos de superávit primario y equilibrio fiscal global.
En ese marco, el Fondo planteó la necesidad de mantener la disciplina del gasto y avanzar en modificaciones de los marcos tributario y fiscal. Al mismo tiempo, señaló el compromiso de preservar las partidas consideradas prioritarias para infraestructura y servicios sociales.
Política monetaria y esquema cambiario
En materia monetaria, el acuerdo establece que el Banco Central continuará utilizando objetivos sobre los agregados monetarios para contribuir a la desaceleración de la inflación y a la acumulación de reservas.
Además, se mantendrá la flexibilidad del tipo de cambio dentro del esquema de bandas cambiarias vigente. El programa también contempla medidas para mejorar las condiciones de liquidez y favorecer una expansión prudente del crédito.
Estas políticas forman parte de los compromisos que el Gobierno deberá sostener para avanzar con el programa acordado con el organismo internacional.
Reservas, inversiones y reformas estructurales
Otro de los puntos centrales del entendimiento es la continuidad de la estrategia oficial para fortalecer las reservas internacionales y ampliar las fuentes de financiamiento en moneda extranjera.
El FMI indicó que Argentina buscará obtener recursos mediante el mercado local de capitales, organismos y socios oficiales, además de los ingresos provenientes de privatizaciones. También se acordó mantener abierta la posibilidad de regresar a los mercados internacionales cuando las condiciones financieras lo permitan.
En cuanto a las reformas estructurales, el organismo destacó los cambios en materia laboral, comercial y de inversiones, junto con las iniciativas destinadas a desarrollar el mercado de capitales.
Según el comunicado, las inversiones aprobadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) superan los US$ 76.000 millones. El Fondo sostuvo que la ejecución de esos proyectos podría contribuir al crecimiento económico y a la creación de empleo durante los próximos años.
La aprobación del Directorio Ejecutivo será el paso pendiente para completar la tercera revisión del programa y habilitar el desembolso previsto de US$ 900 millones.

