CORRIENTES.- “!Ahí viene Karina, Ahí viene Karina!”. El gritó inicial se multiplicó y minutos antes de las 18 los militantes libertarios corrieron hacia la esquina de Junín al 1200, donde Karina Milei había llegado luego de esperar, a unas pocas cuadras, que la tensión se disipase. Abrazada con Martín Menem de un lado y el candidato a gobernador libertario, Lisandro Almirón, la secretaria general de la Presidencia y jefa de La Libertad Avanza (LLA) a nivel nacional encabezaba finalmente la anunciada caminata por el centro de la ciudad de Corrientes para acompañar el cierre de campaña para las elecciones del domingo, donde se elegirá al nuevo gobernador de la provincia.
Luego de caminar con dificultad y en medio de empujones sólo una cuadra, y a riesgo de perder el avión que la devolvía a Buenos Aires, la hermana del Presidente se metió en una camioneta negra y partió raudamente, dejando atrás una trifulca desatada entre sus militantes y un grupo de manifestantes ligados al peronismo, llegados con banderas y pancartas, con la intención de confrontar con el gobierno libertario. Una reyerta que terminó con dos detenidos por la policía provincial, que hasta entonces se había mantenido a la distancia, mientras libertarios y opositores se cruzaban insultos y acusaciones, a la
Por segundo día consecutivo, y al igual que lo ocurrido ayer en Lomas de Zamora, donde piedras cayeron cerca del presidente Javier Milei, una actividad de campaña se realizó en medio de incidentes y debió acortarse. Esta vez, los golpes y forcejeos fueron iniciados por personas que se oponen al gobierno a nivel nacional, presuntamente identificadas con facciones del peronismo local. Aunque desde el PJ rechazaron esa vinculación y afirmaron que se trató de “autoconvocados”.
Como consecuencia de los incidentes, que incluyeron golpes a militantes de LLA, la Policía correntina detuvo a uno de los agresores, mientras Karina Milei y su comitiva subieron a una camioneta con rumbo al aeropuerto de Resistencia. La secretaria de la Presidencia tenía pasaje de regreso a Buenos Aires desde la capital de Chaco, a unos 60 kilómetros de dónde ocurrieron los incidentes, informaron a LA NACION fuentes oficiales.
En las horas previas a la llegada de Karina Milei, Almirón había dejado trascender su temor a incidentes durante la caminata. En las elecciones del domingo, competirá en un escenario más que difícil con el oficialista Juan Pablo Valdés, el alfil de su hermano el gobernador Gustavo Valdés; el peronista Martín “Tincho” Ascúa y con el exmandatario provincial Ricardo Colombi, además de otros tres candidatos en pugna con menores chances según las encuestas.
Mencionados ambos en los polémicos audios atribuidos a Diego Spagnuolo, la secretaria general de la Presidencia y el titular de la Cámara de Diputados salieron de Buenos Aires a las 12.15 en vuelo de línea, un detalle que los tuiteros oficialistas se empeñaron en remarcar.
“En medio de tantas operaciones y mentiras, la realidad se impone. Karina viaja como cualquier argentino en clase turista, sin privilegios ni lujos”, tuiteó Macarena Jimena Rodríguez, miembro del equipo del cineasta oficial Santiago Oría, en un posteo replicada por miembros del Gobierno y del elenco oficialista que incluyó fotos de la secretaria general y presidenta de LLA nacional, recibiendo con una sonrisa saludos y pedidos de selfies de otros pasajeros en Aeroparque, punto de partida de su viaje a tierra correntina.
Desde muy temprano, el recorrido de El Jefe en la peatonal Junín fue supervisado por policías provinciales, con mirada atenta y vigilante. “La vamos a cuidar a la secretaria general”, afirmaban, seguros, desde la Casa de Gobierno provincial, dispuestos a garantizar que agresiones como las que sufriera el presidente Milei y su comitiva, ayer en Lomas de Zamora, no tuvieran un segundo y violento capítulo en la capital de esta provincia. Algo que, por la razón que fuera, no pudieron evitar.
Almirón y la dirigente liberal y candidata libertaria a intendenta de esta ciudad, Ana María “Any” Pereyra, aguardaban con ansias el apoyo explícito de Karina Milei. Antes de concentrarse en la peatonal, habían promovido una charla para militantes, denominada “Libertad y Crecimiento”, a cargo del secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne.
Pero todo comenzó a complicarse a las 17.20, cuando Vicente Rojas, un “lobo solitario” como se definió ante la consulta de LA NACION, comenzó a gritar consignas contra el Gobierno, mientras agitaba un cartel con la leyenda “persona no grata”. Casi de inmediato, apareció una treintena de manifestantes con carteles escritos en violeta, todos con letra similar y leyendas agresivas contra Karina Milei. “Esta señora le roba a los jubilados”, gritaba una joven, de las más exaltadas. Ante el nuevo escenario, varios dirigentes libertarios locales se trenzaron en discusiones con los recién llegados, en algunos casos, cara a cara.
“Karina, Karina”, gritaban los libertarios. “!Chorizo!”, retrucaban los manifestantes, que decían ser “vecinos”, mientras cortaban la calle ante las protestas de un grupo de taxistas que no podían salir de su parada, ubicada en el centro del conflicto.
Hasta que llegó Karina Milei, dispuesta a cumplir al menos en parte su promesa de encabezar la caminata libertaria en el centro de esta ciudad, opción elegida por encima de un acto en alguna sede cerrada y en teoría sin riesgos. Lo que en principio parecía una caminata corta y sin inconvenientes se transformó, por momentos, en una batalla campal.
Horas después, el oficialismo cerraba su campaña con un multitudinario acto en el club San Martín, con los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Leandro Zdero (Chaco), más el ex gobernador cordobés Juan Schiaretti acompañando la fórmula encabezada por Juan Pablo Valdés, bendecida por el actual gobernador.
Se abre un interrogante sobre la posibilidad de repetición de episodios de violencia durante la jornada electoral, una hipótesis que luego de este jueves accidentado nadie se atreve a descartar.
Fuente: La Nación