Un episodio que expone los riesgos de los festejos juveniles
Lo que debía ser una celebración de fin de curso terminó en un violento episodio que reaviva una polémica recurrente en Santa Fe. Una pelea entre alumnos de distintos colegios dejó heridos y despertó preocupación entre docentes y familias, quienes advierten desde hace años sobre el descontrol que rodea al llamado Primer Último Día (PUD).
El hecho ocurrió durante una fiesta organizada por estudiantes de 4º año del Colegio del Huerto, el pasado 2 de diciembre en el Jockey Club. En medio del evento, se desataron disturbios que rápidamente se trasladaron al exterior del predio.
Cómo comenzó la pelea
Testigos indicaron que, frente al acceso del club ubicado en avenida de Circunvalación 4513, alumnos de la Inmaculada Concepción y de La Salle se enfrentaron con golpes de puño, patadas y corridas. Las imágenes difundidas muestran a un grupo de adolescentes discutiendo en la vereda hasta que la tensión se convierte en agresiones.
El tumulto se extendió varios minutos sin presencia inmediata de adultos ni personal de seguridad. Algunos de los jóvenes sufrieron fuertes golpes, caídas al suelo y diversas escoriaciones, según relataron quienes presenciaron la escena.
Heridos y denuncia policial
La madre de uno de los estudiantes agredidos radicó una denuncia en el Destacamento Nº 11 del Hospital Cullen. Allí detalló que el hecho ocurrió “alrededor de las 3 de la madrugada”, cuando su hijo fue atacado en la puerta del club. El adolescente ingresó por sus propios medios al nosocomio, donde manifestó dolor en la mandíbula y el dorso, producto de los golpes recibidos.
El debate que vuelve cada año
El episodio vuelve a poner en foco un problema que se repite: la falta de control en los festejos estudiantiles y los riesgos asociados al consumo de alcohol, la nocturnidad y la ausencia de supervisión adulta. Directivos y familias insisten en que el PUD y otras celebraciones similares requieren mayor regulación y acompañamiento.
La situación abre nuevamente el interrogante sobre cómo organizar estos eventos de manera segura, evitando que rituales pensados para celebrar el cierre del ciclo escolar terminen convirtiéndose en escenas de violencia.

