Un hito histórico para la identidad santafesina
Durante la tarde previa al 452° aniversario de Santa Fe, la ciudad vivió un momento considerado “histórico y emotivo” por sus autoridades: por primera vez se izó la bandera oficial de la ciudad en el Anfiteatro “Juan de Garay”, en el Parque del Sur.
El acto comenzó con la presentación de un video que narró el proceso creativo del emblema, para luego dar lugar al izamiento encabezado por el intendente Juan Pablo Poletti, junto al gobernador Maximiliano Pullaro, la presidenta del Concejo Municipal Adriana Molina y el autor del diseño, Jeremías Martínez de Mattia.
Una celebración con fuerte contenido simbólico
“La bandera es desde hoy nuestro lazo y nuestra identidad”, afirmó Poletti, destacando el valor simbólico que representa para la comunidad. Durante su discurso, repasó figuras históricas de la ciudad y enfatizó que “Santa Fe tenía una deuda histórica con sus símbolos”.
El gobernador Pullaro subrayó que la ciudad “representa la identidad santafesina” y que la nueva bandera constituye “un emblema cultural, social e institucional”.
Un reconocimiento al impulso de la iniciativa
En el marco del evento, se rindió homenaje a Daniel Salas, director de Relaciones Públicas y Ceremonial de la Municipalidad hasta su fallecimiento en abril, a quien se recordó como uno de los impulsores de la creación de la bandera. Adriana Molina destacó que “una bandera es memoria, historia y unión”, señalando su importancia para la construcción de identidad colectiva.
La celebración continuó con presentaciones del Coro Municipal, el músico Orlando Vera Cruz y el grupo folklórico Los Cordiales, ante un anfiteatro colmado de público y autoridades.
El proceso detrás de la creación de la bandera
Hace un año se había dado a conocer la propuesta ganadora del concurso “Una bandera para la ciudad”, cuyo diseño simboliza elementos naturales y cívicos de Santa Fe: las aguas de la laguna Setúbal y el río Salado, los valores de integración de los Constituyentes, el Puente Colgante y el libro de la Constitución.
Su confección respetó estrictas normas técnicas, con materiales similares a los de la bandera argentina y un proceso de bordado de más de 150.000 puntadas, realizado en talleres locales. La readecuación gráfica, a cargo del artista Matías Bonfiglio, requirió más de nueve meses de trabajo y más de 130 bocetos.

