Reunión clave y posible huelga
La Confederación General del Trabajo convocó de manera anticipada a su Consejo Directivo para definir la posible convocatoria a un paro nacional de 24 horas en rechazo al proyecto de reforma laboral en tratamiento parlamentario.
La reunión, inicialmente prevista para mitad de semana, fue adelantada y se realizará en modalidad virtual ante la creciente presión interna. Sectores sindicales advierten que, si la central no lidera la protesta, las bases podrían impulsar medidas por fuera de la conducción.
En paralelo, el Frente de Sindicatos Unidos —integrado por UOM, Aceiteros, ATE y las CTA— anunció una movilización al Congreso el día del debate, aún sin fecha confirmada.
Tensiones internas dentro de la central obrera
La conducción dialoguista buscaba negociar cambios legislativos, pero distintos gremios consideran que el proyecto “no puede avanzar tal como está”.
Dirigentes sindicales sostienen que “están dadas las condiciones para una huelga nacional” y que el Gobierno no contempló las observaciones gremiales.
Fuentes internas afirman que el consenso en la central comenzó a consolidarse ante el avance parlamentario.
El rechazo sindical se concentra en dos ejes principales:
- Protección de derechos laborales
- Defensa del financiamiento gremial
El documento interno señala que la iniciativa sería “contraria a la Constitución y tratados internacionales”.
Los puntos más cuestionados de la reforma
Entre los artículos más objetados figuran:
- Cambios en indemnizaciones
- Modificaciones en la jornada laboral
- Restricciones al derecho de huelga
- Limitaciones a asambleas sindicales
- Reducción de cobertura salarial por enfermedad
Particularmente polémico resulta el apartado de licencias médicas. El ministro Federico Sturzenegger explicó que si una incapacidad proviene de una actividad personal, la cobertura sería del 50% del salario.
Desde el sindicalismo sostienen que la medida “afecta el ingreso del trabajador en el momento de mayor vulnerabilidad”.
Debate político y escenario legislativo
El oficialismo confía en aprobar la reforma, aunque existen dudas por la posición de bloques dialoguistas y provincias.
La sesión podría realizarse entre el 19 y el 25 del mes, dependiendo del retorno de legisladores tras los feriados.
Algunos gremios esperan modificaciones en Diputados; otros anticipan una eventual judicialización.
La central obrera insiste en que cualquier modernización laboral debe surgir de negociación tripartita conforme estándares de la Organización Internacional del Trabajo.

