Autoridades del Ministerio de Salud de Santa Fe expusieron la situación que atraviesa el sistema sanitario provincial ante los recortes y demoras en el envío de recursos por parte del gobierno nacional. Según indicaron, el escenario actual obliga a reorganizar la atención y cubrir faltantes en áreas sensibles.
Incremento de la demanda en el sistema público
La ministra de Salud, Silvia Ciancio, señaló que se registró un aumento exponencial en la cantidad de atenciones, que pasaron de 9 millones en 2022 a 13 millones en 2025. Este crecimiento incluye a personas con cobertura social que comenzaron a atenderse en el sistema público.
En ese sentido, detalló que más del 52% de la población provincial tuvo contacto con el sistema de salud, de los cuales el 72% no posee obra social y el 28% sí cuenta con algún tipo de cobertura.
Además, indicó que el 25,2% de los pacientes corresponde a afiliados al PAMI, lo que, según la funcionaria, refleja una mayor demanda derivada de prestaciones nacionales.
Impacto en medicamentos e insumos
Las autoridades provinciales remarcaron que las entregas de medicamentos por parte de Nación son “discontinuas y sin previsibilidad”, con recortes en insumos destinados a pacientes trasplantados y oncológicos.
También se informó una reducción del 50% en los envíos del programa Remediar, lo que afecta la disponibilidad de botiquines en centros de salud.
En paralelo, se advirtió que durante el último año no se recibieron preservativos desde Nación, lo que obligó a la provincia a adquirirlos con recursos propios.
Respuesta provincial y reorganización
Frente a este contexto, el gobierno santafesino implementó mecanismos de compra centralizada de medicamentos, con el objetivo de garantizar el abastecimiento y optimizar recursos.
Desde la cartera sanitaria destacaron que estas medidas permitieron generar ahorros económicos y mayor control en la provisión, en medio de un escenario calificado como incierto.
Incertidumbre en tratamientos críticos
El secretario de Administración, Guillermo Álvarez, alertó que Nación envía un 40% menos de medicamentos para pacientes trasplantados, lo que obliga a acelerar procesos de compra ante el riesgo que implica la falta de insumos.
Según explicó, la falta de previsibilidad en las entregas genera incertidumbre en tratamientos que son vitales, lo que incrementa la presión sobre la gestión provincial.

