A pocos días del debate en el Senado, el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno mantiene encendidas las tensiones en todos los frentes. Sindicatos, cámaras empresariales y fuerzas políticas se posicionan con posturas contrapuestas sobre una iniciativa que promete reconfigurar el mercado laboral argentino.
Los gremios rechazan los cambios y amenazan con judicializar
Desde la CGT plantean su rechazo al proyecto por considerar que reduce derechos laborales y debilita el poder de negociación sindical. Entre los artículos más cuestionados se encuentra el que elimina la retención automática de cuotas sindicales, transformándola en voluntaria.
Otro punto conflictivo es la limitación de la ultraactividad, que obliga a renegociar anualmente las cuotas solidarias. Además, los sindicatos advierten que la prevalencia de los acuerdos por empresa sobre los convenios colectivos sectoriales recorta su poder de representación.
Los artículos 98 y 99, que regulan el derecho a huelga, también generan polémica. Según el texto, durante las medidas de fuerza en servicios esenciales deberá mantenerse el 75% de la actividad, y en los trascendentales, el 50%, algo que la CGT considera inconstitucional.
La creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que obliga a las empresas a aportar el 3% de la masa salarial para cubrir despidos, fue otro eje de conflicto. Para los gremios, esta medida “beneficia a las patronales y desfinancia el sistema previsional”.
El empresariado divide posturas, pero la UIA respalda
En el sector empresario, la Unión Industrial Argentina (UIA) expresó un fuerte respaldo a la iniciativa. Su presidente, Martín Rappallini, destacó que la reforma “moderniza las relaciones laborales y reduce la litigiosidad”, además de alentar nuevas contrataciones.
Sin embargo, no todos los empresarios comparten esta visión. Las entidades CAC, CAME y ADIMRA mostraron desacuerdos, especialmente con el artículo 128, que convierte en voluntarios los aportes a las cámaras empresarias. Según estimaciones, podrían perder hasta $30.000 millones anuales en recursos de capacitación.
La tensión crece antes del debate en el Senado
El debate en el Senado promete exponer las diferencias entre gremios, cámaras y bloques legislativos. Mientras los sindicatos preparan estrategias judiciales, los empresarios buscan asegurarse que las modificaciones avancen sin trabas.
En este contexto, la reforma laboral se consolida como uno de los temas más sensibles del año, con impacto directo sobre el empleo, la negociación colectiva y la estructura sindical.

