Por un lado, un menor ritmo de acumulación de reservas del Banco Central limita las divisas que posteriormente podría adquirir el Tesoro.
Por otro, el incremento de los rendimientos de los Bonares en el mercado secundario eleva el costo de conseguir financiamiento mediante estos instrumentos.
PxQ también señaló que el Tesoro dejó de recurrir a los Bonares en sus últimas licitaciones, mientras aumentaron las exigencias del mercado sobre los bonos con vencimiento en 2028 y 2029.
El comportamiento del dólar y las dudas del mercado
El informe también pone el foco sobre la política cambiaria. Según sus datos, el tipo de cambio oficial acumuló una suba del 0,6% durante septiembre, mientras el ritmo de acumulación de reservas se desaceleró.
Para PxQ, esta combinación genera interrogantes sobre el costo que podría tener la estrategia cambiaria en términos de reservas durante 2027.
La consultora sostiene además que el escenario requiere atención debido a la ausencia de controles cambiarios para las personas físicas y a una demanda de pesos que, según su interpretación, no muestra una respuesta suficiente.
En uno de los pasajes más críticos del documento, PxQ cuestiona el uso del tipo de cambio como ancla nominal y plantea que podría generar señales negativas entre los tenedores de bonos.
¿Qué puede ocurrir con la economía?
El informe también incorporó un escenario de mayor riesgo para la actividad económica. En particular, señaló un incremento de las posibilidades de una recesión técnica, a partir del deterioro de algunos indicadores adelantados correspondientes al tercer trimestre.
Otro dato mencionado es que las personas físicas adquirieron aproximadamente USD 3.000 millones para ahorro durante julio.
Para la consultora, una combinación de menor acceso al financiamiento internacional, una acumulación de reservas inferior a la esperada y mayores rendimientos exigidos por el mercado local podría aumentar la dependencia del Tesoro respecto de las fuentes domésticas.
El escenario planteado por PxQ no implica necesariamente que esas condiciones vayan a concretarse, pero expone los principales riesgos financieros que la consultora identifica hacia 2027.
En ese marco, la evolución del riesgo país continuará dependiendo de factores externos —como las tasas internacionales y la situación de los mercados emergentes— y de variables domésticas vinculadas con las reservas, el tipo de cambio, la deuda y las necesidades de financiamiento del Estado.

