Un fenómeno climático que genera preocupación
El fenómeno de El Niño podría convertirse durante la primavera y el verano 2026/27 en uno de los episodios más intensos registrados desde 1950. Un informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires estima que existe más de un 90% de probabilidad de que alcance la categoría “Muy Fuerte”.
La advertencia cobra especial relevancia porque buena parte del territorio bonaerense ya presenta una importante acumulación de agua en los suelos. Según el relevamiento provincial, 58 de los 92 municipios analizados superaron durante 2026 al menos una de sus medias mensuales históricas de precipitaciones.
El escenario podría incrementar el riesgo de anegamientos e inundaciones, especialmente en sectores que ya presentan dificultades para absorber nuevas lluvias.
Los municipios con mayores excedentes hídricos
El informe identifica diez partidos bonaerenses con excedentes hídricos superiores al 50%. El mayor registro corresponde a Benito Juárez, con 75,4%, seguido por Coronel Pringles, Pehuajó, Olavarría y Tres Arroyos.
La lista se completa con Nueve de Julio, Dolores, Azul, Tandil y Necochea.
Los porcentajes registrados son:
- Benito Juárez: 75,4%
- Coronel Pringles: 67,9%
- Pehuajó: 66,4%
- Olavarría: 65,4%
- Tres Arroyos: 65%
- Nueve de Julio: 61,6%
- Dolores: 58,9%
- Azul: 58,5%
- Tandil: 58,5%
- Necochea: 53,2%
La situación refleja un nivel de humedad elevado antes del período en el que se espera una mayor intensidad del fenómeno climático.
Qué se espera de El Niño
El análisis tomó como referencia la última evaluación del Centro de Predicción Climática de la NOAA, difundida el 13 de agosto. De acuerdo con ese diagnóstico, las condiciones de El Niño están presentes desde mediados de 2026 y muestran una tendencia de fortalecimiento.
Para que el fenómeno sea considerado “Muy Fuerte”, los modelos utilizados proyectan anomalías cercanas a los 2 grados Celsius en la temperatura de las aguas del Pacífico ecuatorial.
La evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas será determinante para establecer cómo impactará el fenómeno en los próximos meses.
La humedad de los suelos también encendió las alertas
Otro indicador utilizado por la provincia surge de los datos satelitales de la plataforma SMAP de la NASA. El monitoreo muestra un incremento sostenido de la humedad en los primeros cinco centímetros del suelo bonaerense durante 2026.
Desde abril, las áreas con altos niveles de humedad comenzaron a expandirse. Para agosto, una superficie importante del centro y este de la provincia ya aparecía clasificada como húmeda o saturada.
Esta situación puede dificultar el drenaje de nuevas precipitaciones y aumentar la posibilidad de anegamientos en zonas rurales y urbanas.
La Provincia activó un plan de prevención
Ante el escenario climático previsto, el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos informó la implementación de un Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático.
El programa contempla tres ejes principales: monitoreo y coordinación institucional; acciones de anticipación, prevención y respuesta; y obras estructurales.
Entre las medidas se encuentran el seguimiento de precipitaciones y niveles de humedad, el monitoreo de cuerpos de agua, la limpieza y mantenimiento de canales y cauces, la incorporación de maquinaria y la asistencia a municipios.
La Mesa de Riesgo Hídrico realiza un seguimiento semanal de 41 cuerpos de agua, además de controlar especialmente las cuencas vinculadas con los ríos V y de la Plata.
Obras y tareas para reducir el impacto
Durante los últimos meses se realizaron trabajos en distintos municipios sobre arroyos, canales y sistemas de drenaje urbanos, periurbanos y rurales.
Entre los distritos donde se informaron intervenciones figuran Bahía Blanca, Dolores, Berazategui, Quilmes, General San Martín, Lobos, Saladillo, Azul, Rivadavia, Capitán Sarmiento, Nueve de Julio y Guaminí.
Las tareas incluyen limpieza de cauces, mantenimiento de canales, utilización de maquinaria pesada, instalación y provisión de bombas, mantenimiento de compuertas y obras destinadas a mejorar el escurrimiento.
El plan también contempla intervenciones sobre caminos y accesos para garantizar la circulación y facilitar la salida de la producción ante eventuales emergencias hídricas.
Un escenario que también preocupa al sector productivo
La acumulación de agua ya condicionó algunas obras. En Nueve de Julio, por ejemplo, los niveles hídricos dificultaron el trabajo de las retroexcavadoras en sectores donde las paredes de los canales se encuentran deterioradas.
La estrategia provincial también incorpora obras hidráulicas regionales destinadas al sector agropecuario. El objetivo es reducir la vulnerabilidad de las áreas productivas tanto frente a inundaciones como ante eventuales períodos de sequía.
El comportamiento de las lluvias durante los próximos meses será clave para determinar si los niveles actuales de saturación pueden mantenerse, disminuir o agravarse con la llegada de un posible “Súper Niño”.

