Milei reconoció un trimestre económico complejo y pidió paciencia
El presidente Javier Milei reconoció que el primer trimestre de 2026 fue difícil para la economía argentina, aunque sostuvo que los indicadores muestran una mejora respecto de la situación de 2023. En ese marco, pidió “paciencia” y aseguró que la actividad comenzará a recuperarse en los próximos meses.
El mensaje fue publicado este jueves en su cuenta oficial de X, luego de que se difundieran datos que reflejan caídas en la industria y la construcción durante febrero. Allí, el mandatario defendió el rumbo del programa económico y remarcó que el deterioro reciente sería transitorio.
“Sabemos que estos últimos meses fueron duros”, escribió el Presidente. En ese mismo mensaje agregó que “los datos son contundentes” y que la Argentina está “mucho mejor” que en 2023, al tiempo que insistió en que “el rumbo es el correcto”.
Diferencias entre sectores y efectos del proceso electoral
Milei también señaló que la recuperación económica no se produce al mismo ritmo en todos los sectores. Según explicó, las estadísticas reflejan promedios generales, pero algunos rubros continúan rezagados.
“No todos están mejor”, afirmó el mandatario, al advertir que los procesos de mejora económica avanzan de manera desigual.
Además, atribuyó parte de las tensiones recientes al impacto del proceso electoral del año pasado. De acuerdo con su diagnóstico, ese período generó tasas de interés más altas, menor actividad económica y mayor presión inflacionaria.
Caída en la demanda de dinero y aumento de tasas
Un día antes, durante una entrevista con la Televisión Pública, Milei amplió su análisis sobre la situación económica y reiteró que el inicio del año estuvo marcado por dificultades.
“Ha sido un trimestre complicado en materia inflacionaria”, sostuvo el Presidente, quien también reconoció un deterioro en algunos indicadores sociales, en particular vinculados a la pobreza.
Según explicó, uno de los factores clave fue la fuerte caída en la demanda de dinero durante el período electoral, que derivó en una dolarización de portafolios y en una reducción de la liquidez en el sistema financiero.
Ese fenómeno —que el mandatario estimó en torno al 50% en su momento más crítico— generó efectos posteriores sobre la economía a comienzos de 2026. En ese contexto, la reducción de los pasivos monetarios del Banco Central (BCRA) habría limitado el financiamiento disponible para el sector privado y presionado al alza las tasas de interés.
“La actividad se frenó en seco”, afirmó Milei al describir el impacto del encarecimiento del crédito sobre la producción.
Impacto en empresas y presión sobre los costos
El Presidente explicó que muchas empresas enfrentaron una combinación de menor demanda y mayores plazos de cobro, lo que incrementó la necesidad de financiamiento para sostener el capital de trabajo.
Sin embargo, esa mayor demanda de crédito se encontró con una oferta de financiamiento más limitada, lo que provocó un aumento significativo de las tasas de interés.
“Tenés una mayor demanda de capital de trabajo y una menor oferta. Consecuentemente, la tasa de interés se fue a las nubes”, señaló.
Según su análisis, esta situación también impactó en la recaudación fiscal. Algunas empresas optaron por postergar el pago de impuestos para sostener su actividad operativa.
Factores externos y expectativas para los próximos meses
Al escenario interno se sumaron factores internacionales, entre ellos el impacto de conflictos bélicos en los precios del petróleo, que presionaron sobre los costos en el corto plazo. También influyeron la recomposición de tarifas y factores estacionales propios del inicio del año.
A pesar de este contexto, Milei aseguró que no habrá cambios en la estrategia económica del Gobierno. El mandatario sostuvo que “los fundamentals siguen estando sólidos” y ratificó el compromiso con el equilibrio fiscal y una política monetaria restrictiva.
De cara a los próximos meses, el Presidente se mostró optimista sobre la evolución de la economía.
“La actividad a partir de abril va a mejorar”, aseguró. En esa línea, proyectó más empleo, mejores salarios reales y una desaceleración de la inflación.
Finalmente, sostuvo que tras superar el impacto de este trimestre se retomará la tendencia de reducción de la pobreza.

