El anuncio se realizó durante la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), desarrollada en el Golden Center, donde el funcionario presentó distintas iniciativas vinculadas con las obligaciones fiscales y el financiamiento empresarial.
Durante su exposición, Caputo también defendió el rumbo económico del Gobierno y cuestionó el modelo de gestión anterior. «La gran mayoría no quiere volver al pasado, venimos de un modelo que no era el camino», expresó.
Suspensión de embargos y extensión de planes de pago
Una de las principales medidas anunciadas establece la suspensión de los embargos a las pequeñas y medianas empresas hasta mayo de 2027.
Además, el ministro confirmó la extensión de los planes de pago de hasta 18 cuotas para regularizar deudas con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El nuevo plazo alcanzará a las obligaciones que vencían hasta el 30 de junio y permitirá adherirse al régimen hasta el 31 de octubre de 2027.
«Les damos 18 meses de plazo para que tengan más holgura, porque entendemos que el costo financiero para las pymes es un problemón y no se va a solucionar en un mes o dos», explicó Caputo.
Cambios en la devolución de saldos a favor por exportaciones e IVA
Otro de los anuncios apunta a facilitar la utilización de los créditos fiscales que las empresas acumulan por exportaciones y por el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Según detalló el ministro, las pymes podrán utilizar el 100% de sus saldos a favor para cancelar deudas aduaneras.
La iniciativa también contempla un esquema de aplicación progresiva para las grandes empresas.
Caputo reconoció que los plazos de devolución de estos reintegros representan una dificultad para el sector productivo. En ese sentido, señaló que actualmente pueden demorar entre seis y nueve meses.
Propuesta para eliminar el impuesto a los sellos
El paquete también incluye una propuesta vinculada con el impuesto a los sellos. El Gobierno nacional buscará acordar con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias su eliminación.
Caputo cuestionó el impacto de este tributo sobre las operaciones económicas y estimó que representa entre el 0,4% y el 0,5% del Producto Bruto Interno (PBI).
Por otra parte, adelantó un mecanismo de compensación para las empresas adheridas al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
La propuesta consiste en que el Estado nacional cubra la mitad del impuesto, mientras que las empresas resignen la otra mitad. De esta manera, se buscaría avanzar hacia su eliminación sin que las provincias pierdan la totalidad de esos ingresos.
Las medidas fueron presentadas durante el encuentro industrial de la UIA y forman parte de la agenda tributaria y económica que el Gobierno busca impulsar para las empresas.

