Un niño fue rescatado con vida de entre los escombros de su vivienda en Soná, Panamá, luego del fuerte terremoto que sacudió al país. El menor había quedado atrapado debajo de una cama y logró alertar a sus padres con una frase que renovó las esperanzas de encontrarlo: “Mamá, papá, estoy aquí”.
El rescate se produjo cuando su padre y varios vecinos comenzaron a retirar los restos de la casa, que quedó prácticamente destruida por el movimiento telúrico. La vivienda era habitada por 10 personas, que perdieron su hogar y debieron afrontar la emergencia sin agua ni electricidad.
La madre del niño relató al canal Telemetro que su hijo había quedado atrapado junto a otros familiares. Cuando disminuyó la intensidad del temblor, el padre comenzó a buscarlo entre los restos de la construcción.
Después de llamarlo varias veces sin obtener respuesta, el hombre finalmente escuchó la voz del menor debajo de la cama. Con la ayuda de los vecinos, consiguió sacarlo con vida.
“Fue un milagro de Dios para nosotros encontrar a nuestro hijo con vida”, expresó la madre al describir el dramático momento.
Soná, una de las zonas más afectadas por el terremoto
El sismo provocó importantes daños materiales en distintas localidades de Panamá. Soná fue uno de los sectores más golpeados, con viviendas destruidas, paredes derrumbadas y estructuras que sufrieron grietas de consideración.
Los daños también alcanzaron a otras comunidades, entre ellas Penonomé, Tonosí, La Villa de Los Santos, Pedasí y Santiago de Veraguas.
Ante la magnitud de las afectaciones, equipos del Sistema Nacional de Protección Civil y del cuerpo de bomberos recorrieron las zonas comprometidas para evaluar el estado de las construcciones y determinar el alcance de los daños.
La familia rescatada quedó sin un lugar donde pasar la noche. La falta de servicios básicos agravó la situación de los damnificados, que debieron afrontar las horas posteriores al terremoto en medio de la oscuridad y la incertidumbre.
Miedo y réplicas en la zona del epicentro
El movimiento telúrico tuvo una magnitud de 7,5 y ocurrió a las 12:56, hora local, con epicentro a unos 12 kilómetros de Tonosí y una profundidad de 10 kilómetros, según los datos difundidos en los reportes sobre el fenómeno.
En esa localidad, los habitantes describieron momentos de temor ante las réplicas y los daños registrados en viviendas y edificios.
José Domingo González, residente de Tonosí, contó a la agencia EFE que los movimientos se repetían con frecuencia y que muchas personas optaron por permanecer en los patios, lejos de las paredes y los tendidos eléctricos.
El ministro de Salud de Panamá, Fernando Boyd, indicó al canal SertV que la localidad había quedado desconectada por vía terrestre.
Entre las situaciones reportadas se mencionaron casas derrumbadas o con grietas, personas con golpes y una mujer con una fractura en un brazo. Además, cuatro personas quedaron atrapadas en un hotel y fueron rescatadas por los bomberos con golpes y raspones.
Continúan las evaluaciones de los daños
Las autoridades panameñas comenzaron a relevar las consecuencias del terremoto en las distintas zonas afectadas. Los equipos de emergencia se concentraron en revisar las estructuras dañadas, asistir a los damnificados y verificar las condiciones de seguridad.
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anunció que esperaba llegar a Tonosí durante el sábado, luego de recorrer Penonomé.
Mientras avanzaban las tareas de evaluación, el rescate del niño en Soná se convirtió en uno de los episodios más conmovedores de la emergencia: el menor logró sobrevivir bajo los restos de su casa y fue encontrado con vida gracias a la búsqueda de su familia y la colaboración de los vecinos.

