Un show que despertó expectativa mundial
El show musical de entretiempo del Super Bowl suele ser uno de los momentos más esperados del año en la televisión estadounidense. Sin embargo, en esta edición el interés fue aún mayor debido a la presencia de Bad Bunny, no solo por su impacto musical global, sino también por el contenido simbólico y político que rodeó su presentación.
El artista puertorriqueño llegó al evento como una de las figuras más influyentes de la música actual y como una voz crítica de las políticas migratorias de Estados Unidos, especialmente del accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
### La previa y la carga simbólica del evento
En la antesala del espectáculo, Bad Bunny reconoció la magnitud del momento. “La noche pasada no pude dormir pensando en mi espectáculo”, declaró en una conferencia de prensa realizada en San Francisco, ciudad sede del evento.
La expectativa también creció cuando, durante la transmisión, se confirmó que el artista no estaría solo sobre el escenario, anticipando la participación de invitados especiales con fuerte presencia en la cultura pop internacional.
### Un recorrido musical con identidad latina
El show comenzó a las 22:20 (hora argentina) con “Titi me preguntó”, uno de los temas más populares de su álbum Un verano sin ti. Vestido completamente de blanco, Bad Bunny recorrió la estructura central del escenario, acompañado luego por figuras del espectáculo como Jessica Alba, Karol G, Cardi B y Pedro Pascal.
El repertorio incluyó canciones como “Yo perrero sola”, “Voy a llevarte pa’ PR” y un popurrí de clásicos puertorriqueños, entre ellos “Gasolina”, de Daddy Yankee. “Mi nombre es Benito y hoy estoy aquí en el Super Bowl porque nunca dejé de creer en mí”, expresó el cantante ante millones de espectadores.
### Invitados y mensajes políticos
Uno de los momentos más destacados fue la aparición de Lady Gaga, quien interpretó una versión en clave salsa de “Die With a Smile”. Más tarde, Ricky Martin se sumó para cantar “Lo que le pasó a Hawaii”, una canción con fuerte contenido político incluida en el último álbum de Bad Bunny, Debí tirar más fotos.
Durante el tramo final, el artista interpretó el tema que da nombre a su disco mientras nombraba a distintos países de América Latina, rodeado de bailarines con banderas de la región, en una clara reivindicación de la identidad latinoamericana.
### Un contexto de tensión con el gobierno estadounidense
La relación entre Bad Bunny y el expresidente Donald Trump atraviesa una etapa de fuerte confrontación mediática. El artista ha cuestionado públicamente las políticas migratorias y decidió no incluir a Estados Unidos en su gira mundial por temor a operativos de ICE durante sus conciertos.
Desde el entorno del gobierno estadounidense también hubo declaraciones críticas hacia el músico, lo que sumó tensión a su presencia en el evento deportivo más visto del país. En la última edición del Super Bowl, más de 130 millones de personas siguieron la transmisión del show de entretiempo.
En ese marco, la actuación de Bad Bunny no solo fue un espectáculo musical, sino también un hecho cultural y político de alcance global, que marcó un nuevo capítulo en la historia del evento.

