El futbolista Ángel Di María sumó un nuevo logro en su carrera profesional: obtuvo el título de entrenador de fútbol, en paralelo a su actualidad como jugador de Rosario Central y campeón del mundo con la Selección Argentina.
El delantero completó su formación en una institución homologada oficialmente por la AFA y la Conmebol, lo que le permitirá ejercer como director técnico una vez finalizada su carrera dentro de las canchas.
Un paso clave pensando en el retiro
Aunque el retiro no aparece todavía en el corto plazo, Di María ya planifica su futuro fuera del campo de juego. En reiteradas ocasiones manifestó su deseo de convertirse en entrenador y ahora dio un paso formal en ese camino.
Desde la institución donde se formó destacaron el logro con un mensaje público de felicitación, subrayando el compromiso del futbolista con su desarrollo profesional más allá de su etapa como jugador.
El sueño de dirigir junto a Leandro Paredes
Uno de los aspectos más llamativos de su proyección como entrenador es la sociedad que imagina junto a Leandro Paredes. Ambos futbolistas, con una larga relación dentro y fuera de la cancha, ya hablaron sobre la posibilidad de compartir un cuerpo técnico.
“Vamos a intentarlo. Somos muy amigos y nuestras familias también”, expresó Di María en declaraciones previas, dejando en claro que la idea está presente aunque dependerá de los tiempos de retiro de cada uno.

Un estilo de juego definido
El campeón del mundo también adelantó su idea futbolística: sus equipos jugarían con un esquema 4-3-3, en línea con el estilo ofensivo que marcó su carrera.
Además, dejó abierta la posibilidad de dirigir en clubes donde dejó huella, como Rosario Central o Boca, e incluso no descartó el sueño de llegar a la Selección Argentina, inspirándose en el actual cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni.
Experiencia compartida y visión a futuro
La elección de Paredes no es casual. Ambos futbolistas compartieron vestuario durante años, tanto en la Selección como en clubes europeos como el París Saint-Germain y la Juventus.
Esa experiencia conjunta, sumada a una relación personal sólida, aparece como la base de un proyecto que podría concretarse en el mediano plazo, una vez que ambos cuelguen los botines.

