Julián Álvarez volvió a ausentarse del entrenamiento del Atlético de Madrid y, por tercer día consecutivo, no participó de las prácticas grupales en la Ciudad Deportiva de Majadahonda. El delantero argentino argumentó una “indisposición” y quedó descartado para el próximo partido frente al Sevilla.
La ausencia del atacante se produce después del empate 2-2 ante Villarreal, en el que Álvarez ingresó desde el banco de suplentes y recibió algunos silbidos de parte de los hinchas del conjunto madrileño.
Julián Álvarez, nuevamente ausente
Según informó el medio español Cope, el delantero argentino atravesaría un cuadro de depresión. Sin embargo, no existe una confirmación oficial del Atlético de Madrid sobre esa versión, por lo que la información debe tomarse con cautela.
Después del encuentro ante Villarreal, Álvarez se retiró directamente al vestuario y no participó del tradicional saludo del plantel con los simpatizantes. La situación generó preocupación en torno al presente del campeón del mundo en el equipo dirigido por Diego Simeone.
Simeone pierde una alternativa importante en ataque
La ausencia de Julián Álvarez representa un problema para Diego Simeone de cara al compromiso frente al Sevilla.
A la baja del delantero argentino se suma la lesión muscular que arrastra el noruego Alexander Sørloth. De esta manera, el entrenador deberá buscar alternativas para conformar el ataque del Atlético de Madrid y definir un esquema que permita afrontar el partido con menos opciones disponibles en ofensiva.

La tensión por el futuro de Julián Álvarez
El momento deportivo del delantero también está atravesado por las versiones sobre su futuro. En las últimas semanas, Barcelona mostró públicamente interés en contratar a Julián Álvarez, mientras que el presidente del club catalán, Joan Laporta, confirmó la intención de avanzar por el atacante.
La dirigencia del Atlético de Madrid, por su parte, mantiene una postura firme y considera prácticamente imposibles las negociaciones. Álvarez tiene contrato con el club hasta junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, un factor que dificulta cualquier operación.
El futuro del delantero argentino permanece así en el centro de la escena, mientras el Atlético de Madrid se prepara para enfrentar al Sevilla sin una de sus principales alternativas ofensivas.

