Lionel Messi encendió señales de alerta en Inter Miami y en la Selección Argentina tras confirmarse que padece una distensión muscular en el isquiotibial izquierdo. El capitán argentino no participó del entrenamiento de este miércoles y permanece bajo evaluación médica, sin un plazo oficial de recuperación.
La lesión se originó durante el amistoso frente a Barcelona de Ecuador, disputado el sábado pasado, donde el rosarino sintió una molestia que lo obligó a salir antes del final del encuentro.
Parte médico y situación actual de Messi
Desde el entorno del club estadounidense informaron que se trata de una distensión muscular, una dolencia frecuente en etapas de pretemporada. Hasta el momento, no se comunicó un tiempo estimado de baja, por lo que la evolución diaria será clave para determinar cuándo podrá regresar a la competencia.
El propio Messi se expresó en redes sociales para llevar tranquilidad:
“El último partido en Ecuador terminé con una molestia, por eso también salí antes. Por este motivo, el club decidió suspender este partido. Espero que se pueda reprogramar y podamos visitarlos pronto”.
Inter Miami reprogramó su amistoso
Como consecuencia de la lesión, Inter Miami decidió modificar su agenda. El amistoso ante Independiente del Valle, previsto inicialmente para el viernes en Puerto Rico, fue suspendido y posteriormente reprogramado para el 26 de febrero en la misma sede.
Además, el entrenamiento abierto que iba a realizarse el 12 de febrero fue trasladado al 25 de febrero. Desde la institución explicaron que la decisión se tomó en conjunto con el promotor y autoridades locales para garantizar una mejor experiencia para los aficionados.
Impacto en la Selección Argentina y la Finalissima
La situación también genera atención en el plano internacional. Messi tiene en agenda la Finalissima ante España, programada para el viernes 27 de marzo a las 15.
Si bien este tipo de lesión suele demandar algunas semanas de recuperación, la incógnita radica en los tiempos precisos y en su respuesta física tras la rehabilitación. Por ahora, no hay indicios de que el compromiso internacional esté en riesgo, aunque todo dependerá de su evolución.

