El nombre de Ignacio Malcorra volvió a instalarse en el radar de Unión en medio de un nuevo escenario de mercado. El volante ofensivo no renovaría su contrato con Rosario Central y comenzó a ser ofrecido a distintos clubes del fútbol argentino, entre ellos Racing y Gimnasia. En Santa Fe, su apellido reactiva recuerdos positivos y una relación que nunca terminó de romperse con el mundo rojiblanco.
Sin embargo, la evaluación actual en Unión es más racional que emocional. Más allá de la nostalgia y del deseo de parte del hincha, el análisis interno pasa por el presente deportivo y por la idea futbolística que impulsa Leonardo Madelón.
El recuerdo de Malcorra y su huella en Unión
Malcorra dejó una marca profunda en su paso por Unión entre 2014 y 2016. Disputó 68 partidos, convirtió 20 goles y aportó 22 asistencias, transformándose en una de las piezas más influyentes del equipo en aquel ciclo. Su pegada, su lectura de juego y su capacidad para moverse entre líneas lo posicionaron como un referente futbolístico.
Ese pasado exitoso es el que alimenta la ilusión cada vez que su nombre aparece vinculado al club. Pero el contexto actual es diferente, tanto para el jugador como para el proyecto deportivo que encabeza Madelón.
Qué dijo Madelón sobre Malcorra
El entrenador nunca ocultó su aprecio por Malcorra. En junio, al ser consultado sobre una posible vuelta, dejó una definición clara y sincera:
“Es un jugador maravilloso, pero está grande”, expresó Madelón, dejando en evidencia el principal punto de análisis.
El DT valoró su talento y el vínculo personal que los une, pero también planteó dudas sobre su adaptación a las exigencias físicas actuales. Madelón prioriza futbolistas con recorrido, dinámica y despliegue por las bandas, un aspecto que considera clave para mejorar las transiciones ofensivas del equipo.
Un perfil que no termina de encajar
Desde lo táctico, Unión necesita extremos rápidos, amplitud y desequilibrio. En ese esquema, Malcorra aparece más identificado con el juego interior, la pausa y la pelota parada, virtudes que no terminan de ajustarse a lo que hoy busca el entrenador para ese sector del campo.
La idea de juego apunta a mayor intensidad y desgaste físico, una exigencia que, a esta altura de la carrera, no parece alinearse con el perfil actual del volante.
El litigio con el representante, otro factor clave
A lo futbolístico se suma un aspecto institucional. Unión mantiene un litigio con Sergio Levinton, representante de Malcorra, por un reclamo económico vinculado a su transferencia a Tijuana de México. Aunque la Justicia falló a favor del agente, el conflicto dejó antecedentes que no pasan inadvertidos al momento de evaluar una negociación.
Las prioridades de Unión en el mercado
El mercado de pases encuentra a Unión con objetivos concretos. Madelón busca reforzar los extremos, sumar un arquero ante la posible continuidad de Matías Tagliamonte en Racing y un mediocampista central que pueda suplir la salida de Mauricio Martínez. En ese puesto, aparece como opción firme el uruguayo Rodrigo Saravia.
En ese escenario, el regreso de Ignacio Malcorra parece hoy una posibilidad lejana. El respeto y la admiración permanecen, pero el proyecto deportivo apunta a otros perfiles.
Nota elaborada con información de Diario Uno.

