La definición de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes terminó con fuertes incidentes dentro y fuera del campo de juego. En medio de las corridas, los empujones y las discusiones entre los futbolistas, Juan Sebastián Verón bajó desde la tribuna e ingresó al césped para reclamarle al árbitro Darío Herrera.
El presidente de Estudiantes se dirigió hacia el sector donde se encontraba el juez principal y, mientras lo señalaba con el dedo, le gritó: “Es culpa tuya”.
La situación generó tensión y Verón tuvo que ser apartado de la zona de los árbitros por personal de seguridad. Finalmente, el dirigente se retiró del campo de juego mientras continuaban los incidentes.
Qué dijo Verón sobre el cruce con Herrera
Minutos después del episodio, Verón habló con ESPN y se refirió con ironía a su encuentro con el árbitro.
“Lo fui a felicitar. Dirigió muy bien, no tengo nada más que decir. Creo que dije eso, la verdad es que no me acuerdo”, expresó el presidente de Estudiantes.
El partido terminó con Rosario Central como campeón, luego de imponerse 3-1 y dar vuelta un encuentro que había comenzado favorable para el conjunto platense.
La bronca de Verón por el arbitraje
La tensión con Darío Herrera ya había comenzado durante el partido. Estudiantes se puso en ventaja al minuto de juego, pero Rosario Central logró revertir el resultado con dos goles de Ángel Di María.
El primero llegó a los 23 minutos, con un tiro libre, mientras que el segundo fue mediante un penal sancionado luego de la intervención del VAR a los 45 minutos.
La decisión provocó la reacción de Verón, quien durante el entretiempo utilizó sus redes sociales para cuestionar el arbitraje. El dirigente habló de una “impunidad increíble para robarte” y calificó el partido como una “puesta en escena ridícula”.
Luego, volvió a publicar una imagen relacionada con la ejecución del penal y cuestionó una presunta invasión de campo que, según su interpretación, no fue sancionada.
Un cierre marcado por los incidentes
Tras el tercer gol de Rosario Central, los futbolistas de ambos equipos protagonizaron una pelea en el campo de juego. Los enfrentamientos continuaron luego en la zona de vestuarios y demoraron la finalización oficial del encuentro.
En ese contexto se produjo el ingreso de Verón al campo para reclamarle a Herrera. El episodio se sumó a una definición que terminó marcada por la tensión y los cruces entre integrantes de ambos equipos.

