San Petersburgo, la ciudad natal del presidente ruso Vladimir Putin, fue escenario de una importante ofensiva con drones lanzada por Ucrania durante la madrugada del domingo. El ataque alcanzó instalaciones petroleras, infraestructura logística y servicios tecnológicos de la ciudad y de la región de Leningrado.
Según los primeros reportes difundidos por las autoridades rusas, el operativo dejó una persona fallecida y varios heridos. También se registraron incendios en terminales de combustible, daños en edificios residenciales y cortes temporales del suministro eléctrico.
La magnitud total de las consecuencias todavía estaba bajo evaluación, mientras los equipos de emergencia trabajaban en las zonas afectadas.
Incendios en terminales petroleras y daños en la infraestructura
Entre los principales puntos afectados se encuentran dos instalaciones de almacenamiento de petróleo. Una de ellas es la terminal de Ruchi, que tiene una capacidad aproximada de 74.000 metros cúbicos y cumple un papel relevante en el abastecimiento de combustibles.
La segunda instalación cuenta con 21 depósitos, de acuerdo con la información difundida por medios locales.
Los incendios se produjeron durante la madrugada y generaron columnas de humo que quedaron registradas en imágenes compartidas en redes sociales. Por el momento, no se había establecido el alcance definitivo de los daños ni su impacto en las operaciones de almacenamiento y distribución.
La ofensiva también alcanzó otros sectores estratégicos de la región. Entre ellos figuran una subestación eléctrica, un puente, un centro de datos de VKontakte y un centro logístico de la empresa de comercio electrónico Ozon.
Una víctima fatal y cortes de electricidad
El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Beglov, informó sobre una persona fallecida y varios heridos. Según los datos preliminares, la víctima murió cuando un fragmento de un dron cayó sobre un automóvil.
Las primeras estimaciones también señalaron daños en alrededor de una docena de edificios residenciales y dos viviendas particulares. Algunos vecinos fueron evacuados de manera preventiva.
En el sector energético, los daños en la subestación Vostóchonaya provocaron una interrupción temporal del suministro eléctrico que afectó a unas 20.000 personas.
La cantidad de heridos varió entre los primeros reportes oficiales y las actualizaciones posteriores, mientras continuaban las tareas para determinar las consecuencias del ataque.
Por su parte, Ozon confirmó que se produjo un incendio en su centro logístico. VK también informó que su centro de datos había sido alcanzado, aunque aseguró que sus servicios continuaban funcionando con normalidad.
Restricciones en el aeropuerto de Púlkovo
La ofensiva obligó a establecer restricciones en las operaciones del aeropuerto de Púlkovo por motivos de seguridad. En Moscú, otros aeropuertos también enfrentaron limitaciones en medio de una serie de incursiones con drones que provocaron cancelaciones y demoras.
Según el Ministerio de Defensa ruso, los sistemas de defensa antiaérea interceptaron más de 1.000 drones ucranianos durante la noche en distintas regiones de la parte europea del país y en Crimea.
Ese número corresponde al balance oficial difundido por Moscú y no significa que todos los drones tuvieran como objetivo San Petersburgo.
La ciudad, situada en el noroeste de Rusia y próxima al golfo de Finlandia, tiene más de cinco millones de habitantes. Su infraestructura portuaria, industrial y energética la convierte en uno de los principales centros económicos del país.
La ofensiva se produce en medio de tensiones por una tregua energética
El ataque se produjo en un contexto de nuevas tensiones entre Moscú y Kiev por las operaciones militares contra instalaciones energéticas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reanudó los ataques contra refinerías y otras infraestructuras rusas. Kiev sostiene que Rusia continuó atacando objetivos energéticos ucranianos pese a los anuncios de una tregua promovida por el presidente estadounidense Donald Trump.
Según el Gobierno ucraniano, Moscú lanzó decenas de ataques contra instalaciones energéticas desde que se anunció el entendimiento. Rusia, por su parte, sostiene que sus operaciones responden a las acciones militares de Ucrania.
Las diferencias diplomáticas también están relacionadas con las sanciones económicas contra Rusia y las posibles condiciones para el suministro de combustible ruso a los mercados internacionales.
Un ataque con impacto económico y logístico
Los daños en las terminales petroleras y otras instalaciones podrían tener consecuencias que excedan las pérdidas materiales inmediatas. Las afectaciones pueden comprometer temporalmente la capacidad de almacenamiento y distribución de combustibles, además de generar interrupciones en las operaciones logísticas y los servicios digitales.
La ofensiva también refleja la expansión geográfica de los ataques ucranianos contra objetivos ubicados lejos de la línea del frente.
Mientras las autoridades rusas continúan evaluando los daños, todavía no se había difundido un balance definitivo sobre las pérdidas materiales ni sobre los plazos para recuperar plenamente las operaciones de las instalaciones afectadas.
El episodio se suma a una serie de ataques contra infraestructura estratégica en ambos países y vuelve a poner en evidencia las dificultades para avanzar hacia una desescalada del conflicto.

