WASHINGTON.– Estados Unidos presentó un plan de tres fases para Venezuela, que apunta a ordenar el escenario político tras la salida de Nicolás Maduro. La estrategia contempla una etapa inicial de estabilización, seguida por una recuperación económica y, finalmente, una transición política.
El secretario de Estado, Marco Rubio, expuso la hoja de ruta ante senadores y legisladores estadounidenses. Sin embargo, aclaró que no hay plazos definidos para cada fase.
Primera fase: estabilización institucional
En primer lugar, Washington busca evitar un colapso político y económico en Venezuela. Según Rubio, el objetivo central es garantizar el control interno y reducir las fuentes de financiamiento que sostuvieron al chavismo.
“No queremos que esto se convierta en un caoRomina Gaetani habló tras denunciar violencia de género y detalló el impacto emocional: “Me redujo y me volvió chiquita”s”, afirmó el funcionario. En ese contexto, defendió la política de presión económica aplicada por Estados Unidos durante los últimos años.
Además, describió ese esquema como una “cuarentena económica”, clave para sostener la gobernabilidad y frenar la corrupción.
Petróleo incautado y control de recursos
Por otra parte, Rubio confirmó nuevas incautaciones de petróleo venezolano. Estados Unidos planea administrar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo, que serán vendidos en el mercado internacional sin descuentos.
“Vamos a controlar la distribución de esos fondos para beneficiar al pueblo venezolano”, sostuvo. Según explicó, un sistema de supervisión internacional manejará esos recursos.

En la misma línea, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la administración estadounidense mantiene una comunicación directa con el gobierno interino.
“Estados Unidos tiene la máxima influencia en este momento”, afirmó. Además, sostuvo que las decisiones del Ejecutivo interino seguirán la agenda fijada por Washington.
Segunda fase: recuperación económica y social
Luego de la estabilización, comenzará la fase de recuperación económica. Rubio señaló que Estados Unidos impulsará la reinserción gradual de Venezuela en el mercado global.
En ese proceso, empresas estadounidenses y extranjeras podrán operar bajo reglas claras y supervisión externa. Al mismo tiempo, Washington promoverá un proceso de reconciliación nacional.
Esto incluirá la liberación de presos políticos, posibles amnistías y el regreso de dirigentes exiliados. La reconstrucción de la sociedad civil será un eje central, según el Departamento de Estado.
Tercera fase: transición política
Finalmente, el plan prevé una transición política supervisada. Rubio aclaró que las tres fases podrán superponerse y que Estados Unidos evaluará el proceso de forma permanente.
El anuncio llegó días después de la salida de Maduro del poder. Tras ese hecho, Delcy Rodríguez asumió la administración interina, con respaldo de Washington.
Sin embargo, esa decisión generó cuestionamientos en sectores de la oposición venezolana. Pese a ello, Estados Unidos ratificó que ejercerá un rol activo para evitar un vacío institucional y garantizar estabilidad.

