La ciudad de Santo Tomé recuperó el servicio de agua potable después de casi dos días de interrupciones y baja presión. El problema se originó por la rotura de una cañería vinculada al acueducto Desvío Arijón, que abastece a gran parte de la localidad y a sectores de Sauce Viejo.
Aguas Santafesinas (ASSA) completó la reparación el sábado por la tarde. Sin embargo, el suministro no regresó de manera inmediata a todos los hogares. La empresa debió completar el llenado de las instalaciones y recuperar la presión necesaria para restablecer la distribución en los distintos sectores.
La normalización se produjo de forma gradual entre el sábado y el domingo. Las diferencias en la recuperación dependieron de las condiciones de cada tramo de la red.
Por qué se interrumpió el servicio de agua potable
La falla se produjo en una cañería de derivación conectada a una válvula del acueducto Desvío Arijón, en una zona cercana al balneario Don Roque, en jurisdicción de Sauce Viejo.
La avería provocó una importante pérdida de agua y afectó el abastecimiento de numerosos usuarios. Para reparar el conducto, los equipos técnicos tuvieron que descargar la línea y realizar una excavación de aproximadamente cuatro metros de profundidad.
Las tareas se complicaron por las lluvias, la humedad del terreno y las dificultades para acceder al punto de rotura. Además, los trabajos se interrumpieron durante la noche del viernes por razones de seguridad y se retomaron el sábado por la mañana con maquinaria de mayor porte.
Según la información difundida durante la emergencia, la pérdida llegó a unos 300.000 litros de agua por hora. Esta situación obligó a mantener la interrupción del servicio hasta completar la reparación.
Cómo se restableció el agua en Santo Tomé
Una vez finalizada la intervención, ASSA inició el proceso para recuperar el abastecimiento habitual. La reparación de la cañería fue el primer paso, pero todavía era necesario restablecer las condiciones de funcionamiento del sistema.
El procedimiento incluyó el llenado del acueducto, las pruebas hidráulicas y la recuperación de la presión en los centros de distribución.
El agua volvió de manera progresiva porque las cisternas y las redes necesitaban recuperar sus niveles y presión de funcionamiento. Por ese motivo, algunos sectores comenzaron a recibir el suministro antes que otros.
Durante la contingencia, la Municipalidad de Santo Tomé habilitó una línea de asistencia para atender situaciones prioritarias y casos de extrema necesidad. El número informado fue el 0800 555 6464.
Qué localidades fueron afectadas por la rotura
La avería impactó principalmente en Santo Tomé, donde numerosos barrios registraron baja presión o falta de agua. También hubo afectaciones en sectores de Sauce Viejo, debido a su vinculación con la infraestructura del acueducto.
El sistema de Desvío Arijón cumple un papel central en el abastecimiento de ambas localidades. Por eso, una falla en uno de sus conductos puede repercutir en una amplia cantidad de usuarios.
La reparación permitió iniciar la recuperación del servicio, aunque la normalización dependió del funcionamiento de cada sector de la red.
Por qué se demoraron los trabajos de reparación
Las condiciones climáticas y las características del terreno extendieron los tiempos de intervención. La excavación, de más de cuatro metros de profundidad, exigió trabajos específicos para acceder a la cañería dañada.
La humedad y las lluvias dificultaron las tareas, mientras que la necesidad de trabajar con condiciones seguras obligó a reorganizar parte del operativo.
Durante la reparación, Fernando Lombardi, responsable de la Gerencia Región Centro y de la gestión del acueducto que conecta Desvío Arijón con Santo Tomé, brindó información sobre el avance de los trabajos.
El corte reabrió el debate sobre el abastecimiento
La interrupción del suministro también puso en discusión la dependencia de Santo Tomé del acueducto Desvío Arijón y la capacidad de respuesta ante fallas prolongadas.
Durante la emergencia surgieron reclamos vinculados con la asistencia a los vecinos, la comunicación oficial y la necesidad de contar con alternativas para garantizar el abastecimiento ante futuras contingencias.
También se plantearon interrogantes sobre el traspaso del servicio a Aguas Santafesinas y la posibilidad de disponer de fuentes complementarias de agua.
Estos planteos forman parte de una discusión más amplia sobre la infraestructura sanitaria y los mecanismos necesarios para reducir el impacto de las interrupciones en un servicio esencial.
Cómo quedó el servicio de agua potable
Tras la reparación de la cañería, el suministro comenzó a recuperar sus condiciones habituales. La normalización fue gradual y estuvo relacionada con la presión disponible en cada sector de la red.
El restablecimiento del servicio no fue simultáneo en todos los barrios, ya que el sistema necesitó completar las etapas de llenado y presurización.
La contingencia dejó en evidencia la importancia de la infraestructura de distribución y de los planes de respuesta ante emergencias que afectan el acceso al agua potable en Santo Tomé y Sauce Viejo.

