Intento de suicidio en la Jefatura de Rosario: alarma en la fuerza policial
Un grave episodio ocurrido este lunes en la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario generó conmoción y preocupación dentro de la fuerza.
El suboficial Oscar “Chimi” Valdez, integrante del Cuerpo de Guardia de Infantería (CGI), intentó quitarse la vida en el interior del predio policial. El efectivo permanece internado en estado crítico en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca).
Cómo ocurrió el hecho en la Jefatura
Según la reconstrucción preliminar, Valdez —quien se encontraba con licencia médica desde junio de 2025— se presentó en el predio de la Jefatura y se dirigió al sector donde funciona el CGI.
En circunstancias que aún se investigan, le quitó el arma reglamentaria a una compañera y efectuó un disparo, resultando gravemente herido. El hecho ocurrió en inmediaciones del puesto 3 del predio policial.
Las autoridades trabajan para esclarecer las circunstancias del episodio.
Trayectoria del efectivo policial
Valdez, oriundo de la ciudad de Vera, tiene poco más de 30 años. Ingresó a la fuerza en la década pasada, cuando integró la ya disuelta Policía Comunitaria.
Durante su carrera se desempeñó en el destacamento de barrio América y en la Comisaría II de Reconquista. Posteriormente fue trasladado a Rosario para integrar el CGI, a más de 400 kilómetros de su ciudad natal.
De acuerdo con registros públicos, realizó cursos vinculados al manejo de patrulleros, tiro táctico y actuaciones sumariales. En paralelo, también desarrollaba una actividad comercial privada en su ciudad de origen.
Otros casos recientes en la fuerza
El episodio ocurrido en Rosario no fue el único registrado en los últimos días.
Durante el fin de semana, un efectivo de la Comisaría 15ª, Maximiliano Javier Trujillo, de 37 años, murió tras dispararse con su arma reglamentaria en la zona de Cafferata y Lamadrid, según consignaron partes preventivos.
Asimismo, el pasado 27 de diciembre, el suboficial Bruno Escobar, integrante de la Brigada de Orden Urbano, falleció en su vivienda ubicada en Juan Manuel de Rosas al 1400.
Estos hechos profundizaron la preocupación por la salud mental dentro de la Policía de Santa Fe, tanto entre los altos mandos como entre los cuadros medios y el personal operativo.
Salud mental y bienestar policial
Tras lo sucedido, comenzó a circular un mensaje atribuido a un funcionario policial en el que se enfatiza la necesidad de priorizar el cuidado psicológico del personal.
El texto subraya que detrás del uniforme hay personas expuestas a altos niveles de estrés, presión y desgaste emocional, e insta a los agentes a buscar ayuda profesional y apoyo entre colegas y familiares.
La reiteración de episodios similares volvió a poner en agenda el debate sobre las condiciones laborales, el acompañamiento psicológico y los dispositivos de contención dentro de la fuerza.

