El caso del fiscal Leandro Benegas vuelve a generar polémica en Santa Fe
Este jueves, la Comisión de Acuerdos de la Legislatura de Santa Fe decidirá si suspende o no al fiscal Leandro Benegas hasta que se realice el juicio en su contra.
La causa judicial comenzó con la denuncia de Daiana Ribero, vecina de la ciudad de Vera. Junto a su abogado Walter Ayala, sostuvo en la Justicia y en distintos medios que cuando era menor de edad fue abusada sexualmente con acceso carnal por Benegas.
Según su testimonio, los hechos ocurrieron en varias oportunidades dentro del estudio jurídico del acusado, cuando él ejercía como abogado.
El contexto del denunciado en ese momento
De acuerdo con el relato de la denunciante, Benegas tenía por entonces una fuerte presencia institucional en la región.
Además de trabajar como abogado, ocupaba un cargo en la Municipalidad de Vera y también era asesor de una diputada provincial.
Ese contexto, según trascendió en el entorno del caso, lo posicionaba como una figura con peso político e institucional en Vera y Reconquista.

La prisión preventiva y el apartamiento de la jueza
Durante la investigación judicial, la jueza Norma Senn dictó la prisión preventiva contra el fiscal imputado.
Tiempo después, la apartaron de la causa por supuesta falta de imparcialidad. La decisión generó interrogantes en distintos sectores del ámbito judicial y político.
En su lugar, designaron al juez Eduardo Bernacchia.
En el norte santafesino surgieron comentarios sobre esa designación. Algunos sostienen que existiría una relación cercana entre el magistrado y el fiscal imputado.
Las críticas por el tratamiento del caso
Todo resulta, al menos, llamativo.
A modo de ejemplo, cuando investigan a un policía por una irregularidad o por un delito, lo apartan de inmediato de su cargo. En muchos casos, incluso le reducen el salario hasta que la Justicia determine su responsabilidad.
Aquí parece ocurrir algo distinto.
El fiscal no fue detenido debido a sus fueros, continúa cobrando su salario y sigue circulando por su ciudad como si nada hubiera ocurrido.
Al mismo tiempo, también es cierto que los tres camaristas que resolvieron apartar a la jueza tienen una reconocida trayectoria. Según se señala, actúan respetando el debido proceso y las garantías legales.
La denunciante y el reclamo de justicia
Detrás de este expediente judicial hay una persona que denuncia haber sido víctima.
Se trata de Daiana Ribero, una madre que vive en Vera junto a sus hijos y su esposo. Él trabaja modestamente en la zona rural de la región.
Según su denuncia, fue abusada sexualmente con acceso carnal en reiteradas oportunidades cuando era menor de edad.
En medio de debates jurídicos, decisiones institucionales y discusiones públicas, hay algo que no debería perderse de vista: existe una denuncia y una persona que afirma haber sido víctima.

Ella es la víctima. La única.
El proceso judicial seguirá su curso.
Pero la sociedad espera que la verdad salga a la luz y que la justicia llegue, sin privilegios ni demoras.
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