La investigación por el crimen de Nancy Godoy, una docente rural de 52 años que permanecía desaparecida desde el 7 de octubre, entró en una nueva etapa tras el hallazgo de su cuerpo en un potrero del paraje El Malezal, en la zona rural de Esquina, Corrientes.
El cadáver fue encontrado el miércoles durante un rastrillaje policial a caballo, en un sector de difícil acceso. La mujer se desempeñaba como directora suplente de la Escuela Rural N.º 626, ubicada en las inmediaciones de la estancia El Curupí.
La causa tiene cinco detenidos: cuatro personas acusadas por el asesinato y un hombre imputado por falso testimonio. Los fiscales aguardan los resultados de la autopsia para establecer las circunstancias de la muerte y determinar si existieron signos de violencia sexual.
Entre las líneas de investigación figuran la posibilidad de un abuso sexual seguido de femicidio, las denuncias que Godoy había presentado por presuntas irregularidades en el ámbito educativo y una eventual relación con la actividad de los cotos de caza de la zona. Por el momento, no se estableció de manera concluyente el móvil del crimen.
Las hipótesis que investiga la Justicia
Una de las principales líneas de investigación contempla la posibilidad de que Nancy Godoy haya sufrido un abuso sexual antes de ser asesinada. La hipótesis fue mencionada por el fiscal Javier Gustavo Mosquera durante una audiencia, aunque aclaró que la causa se encuentra en una etapa inicial.
La autopsia será determinante para establecer si existen lesiones o indicios compatibles con un ataque sexual y aportar información sobre las circunstancias del fallecimiento.
En paralelo, los investigadores analizan las denuncias que la docente había realizado sobre el funcionamiento de la Escuela Rural N.º 626, donde comenzó a trabajar aproximadamente dos meses antes de su desaparición.
El 15 de agosto, Godoy presentó un informe ante las autoridades educativas en el que describió presuntas irregularidades edilicias y administrativas. Según su relato, encontró baños obstruidos, falta de agua potable, materiales deteriorados y suciedad acumulada.
También señaló que no había registros escolares posteriores a 2024. De acuerdo con su denuncia, una madre de dos alumnos colaboró durante dos días para limpiar las instalaciones y dejarlas en condiciones básicas de funcionamiento.
La docente, además, cuestionó el desempeño del anterior director del establecimiento y denunció a la supervisora escolar por una supuesta falta de controles. En uno de los audios que envió a otra docente, describió el lugar como una “escuela fantasma, con alumnos fantasmas”.
Su hijo Adán pidió que se investigue si esas denuncias pudieron tener alguna relación con el crimen. Sin embargo, no se confirmó que los cuestionamientos sobre la escuela estén vinculados con el asesinato.
Otra línea de investigación apunta a los cotos de caza que funcionan en las inmediaciones de la estancia El Curupí. Los fiscales deberán determinar si existe algún nexo entre esa actividad y la muerte de la docente.
Quiénes son los cinco detenidos
La causa tiene cuatro personas imputadas por su presunta participación en el asesinato y un quinto detenido por falso testimonio.
Ireneo Zarza, capataz de la estancia, está acusado como coautor de femicidio. Durante los allanamientos, los investigadores secuestraron prendas quemadas en una construcción rural que utilizaba el hombre, ubicada a unos 150 metros de la escuela. Esos elementos deberán ser sometidos a pericias.
También están imputados por femicidio Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, ambos vinculados con el establecimiento rural.
La cuarta acusada es Rosa Leguizamón, imputada por homicidio simple. La mujer, que conocía la zona rural, ayudaba a trasladar a Godoy a caballo desde el casco de la estancia hasta la escuela y le ofrecía alojamiento en una vivienda cercana.
En un allanamiento realizado en una propiedad vinculada con Leguizamón y Rojas, los efectivos secuestraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a la docente.
El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, acusado de falso testimonio por haber brindado declaraciones contradictorias durante la investigación por la desaparición. En una de sus versiones, afirmó que Godoy había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrojado a un bañado, pero posteriormente se retractó.
Su abogado, Norberto Codazzi, sostuvo que esa declaración había sido obtenida bajo presiones y maltratos policiales.
Según la información difundida sobre la causa, los cinco sospechosos permanecen bajo prisión preventiva, por disposición del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos. Las imputaciones deberán ser evaluadas en el marco del proceso judicial.
El último audio y el hallazgo del cuerpo
La última comunicación conocida de Nancy Godoy ocurrió el miércoles 7 de octubre, cuando le envió un audio a su nuera, Alejandra. En el mensaje, la docente describió las dificultades que enfrentaba por la falta de agua y las condiciones de la escuela rural.
Ocho días después, el 15 de octubre, sus hijos denunciaron su desaparición. A partir de entonces, la investigación incluyó testimonios, allanamientos y el secuestro de distintos elementos en viviendas y construcciones rurales relacionadas con los sospechosos.
El miércoles 28 de octubre, dos policías que participaban de los rastrillajes encontraron el cuerpo en un viejo potrero del paraje El Malezal. El cadáver estaba semisumergido, en un sector de difícil acceso y sin señal telefónica.
Los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González buscan establecer si el asesinato ocurrió en el lugar del hallazgo o si el cuerpo fue trasladado desde otro sector.
Los resultados de la autopsia y las pericias sobre las prendas y los demás elementos secuestrados serán fundamentales para avanzar en el esclarecimiento del caso.
La investigación deberá determinar cómo murió Nancy Godoy, qué participación tuvo cada uno de los acusados y si el crimen estuvo relacionado con alguna de las hipótesis que actualmente analiza la Justicia.

