La Municipalidad de Santa Fe presentó el programa “Vale por un espejo”, una nueva política pública orientada a fortalecer la seguridad vial entre los usuarios de motos. La iniciativa surge tras los resultados positivos del plan “Vale por un casco” y apunta a corregir una de las faltas más frecuentes detectadas en los controles: la ausencia de espejos retrovisores.
El objetivo central es promover la regularización del vehículo y mejorar la visibilidad del conductor, un aspecto clave para prevenir siniestros. Actualmente, la multa por circular sin espejos asciende a $70.000, pero el programa prioriza la concientización y la corrección inmediata antes que la penalización económica.
¿Cómo funciona “Vale por un espejo”?
El programa es impulsado por el Tribunal de Faltas de la Municipalidad y contempla la eximición de la multa en la primera infracción por circular sin espejos reglamentarios.
Para acceder al beneficio, el infractor deberá:
- Presentarse en el Tribunal de Faltas dentro del plazo de descargo.
- Solicitar la eximición de la multa.
- Presentar la factura oficial de compra de los espejos reglamentarios a su nombre.
- Colocar los espejos al momento de retirar la moto retenida.
De este modo, el juez podrá eximir el pago de la sanción, incentivando la incorporación de un elemento fundamental para la conducción segura.
Un dato que impulsó la medida
Los controles viales realizados en los últimos meses arrojaron un dato significativo: en diciembre se retuvieron más motos por falta de espejos que por falta de casco. Este escenario motivó al municipio a implementar una herramienta específica para abordar esta infracción frecuente.
El antecedente: “Vale por un casco”
El programa “Vale por un casco”, aprobado por ordenanza y vigente desde octubre, tuvo un impacto concreto en la reducción de infracciones. Su objetivo es fomentar el uso responsable del casco y disminuir la circulación sin protección.
Los resultados reflejan una tendencia positiva: en diciembre se registraron 1.500 motos retenidas por circular sin casco, frente a 1.900 por circular sin espejos, lo que evidencia un cambio de conducta entre los motociclistas.
Más controles con tecnología
Desde el 1 de noviembre, el municipio también comenzó a labrar infracciones mediante fotomultas a motociclistas, a partir de un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional. Esta herramienta amplía el alcance de los dispositivos ya instalados en la ciudad y refuerza la política integral de seguridad vial.
La estrategia municipal combina control, educación y prevención, con el objetivo de reducir riesgos y promover hábitos responsables en la vía pública.

