El Gobierno nacional avanza con una reforma electoral que podría modificar de manera profunda el sistema de votación en Argentina. La iniciativa sería anunciada por el presidente Javier Milei durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso.
El proyecto incluye cambios en las reglas actuales y apunta a que las nuevas disposiciones rijan desde 2026. Según fuentes oficiales, el objetivo es simplificar el proceso y reducir costos.
Eliminación de las PASO: el cambio principal
En primer lugar, el Ejecutivo propone eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Este sistema se aplica desde 2011 para definir candidaturas nacionales.
Según el oficialismo, las PASO generan gastos elevados y obligan a votar en más de una oportunidad. Por eso, sostienen que su eliminación permitiría un calendario más simple.
Sin embargo, otros sectores advierten que las primarias ordenan la competencia interna y permiten medir fuerzas antes de la elección general. Por lo tanto, el debate promete ser amplio en el Congreso.
Boleta Única de Papel en todo el país
Además, el proyecto impulsa la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) para las elecciones nacionales en las 23 provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Con este sistema, el votante encuentra todas las opciones en una sola boleta. De este modo, se evita la acumulación de papeletas partidarias en el cuarto oscuro. Asimismo, se reduce el riesgo de faltantes o reposiciones constantes.
Aunque las provincias tienen autonomía para sus comicios locales, el oficialismo buscará promover el debate en cada distrito. En consecuencia, la discusión podría extenderse a todo el país.
Cambios en el financiamiento de los partidos
Por otra parte, la reforma incluye una revisión del régimen de financiamiento de los partidos políticos. El Gobierno analiza modificar la distribución de fondos destinados a campañas.
Entre los puntos en estudio se encuentran:
- Aumento de los topes para aportes privados.
- Eliminación de espacios gratuitos de publicidad electoral en medios.
- Supresión del financiamiento público de campaña.
- Reducción del plazo para publicar encuestas antes de la votación.
- Creación de la figura del fiscal general ante la Cámara Nacional Electoral.
Estas medidas ya habían sido planteadas en un proyecto anterior. No obstante, no lograron avanzar en el Congreso.
Un debate clave para 2026
Finalmente, el anuncio oficial marcaría el inicio de una discusión legislativa de alto impacto. La reforma deberá ser tratada y aprobada por ambas cámaras.
Si el Congreso avala los cambios, el sistema electoral argentino podría experimentar una transformación significativa en 2026. Mientras tanto, el escenario político anticipa un debate intenso sobre el alcance y las consecuencias de la iniciativa.

