El precio internacional del petróleo registró una fuerte suba en las últimas horas y volvió a niveles que no se observaban desde hace más de tres años. La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán generó una reacción inmediata en los mercados financieros, con subas abruptas en el crudo y fuertes caídas en las bolsas asiáticas.
El temor central de los inversores se concentra en posibles interrupciones del suministro energético desde Medio Oriente, una de las regiones más relevantes para el comercio global de hidrocarburos.
El estrecho de Ormuz, punto clave para el petróleo mundial
Uno de los focos de preocupación es el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo estratégico que conecta el Golfo Pérsico con el resto del mundo. Por esa vía circula habitualmente cerca del 20% del petróleo que se comercializa a nivel global.
La posibilidad de que el conflicto militar afecte el tránsito marítimo en esa zona encendió las alarmas entre operadores financieros y gobiernos. Una eventual interrupción del paso de buques petroleros podría provocar un impacto directo en el suministro energético mundial.
El crudo llegó a rozar los US$120 por barril
En las primeras operaciones del mercado, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) llegó a subir más de 30% y alcanzó un pico de US$119,48 por barril, uno de los niveles más altos de los últimos años.
Posteriormente, el precio moderó su avance y se ubicó cerca de los US$102 por barril, aunque la volatilidad continúa marcando el ritmo del mercado.
En paralelo, el crudo Brent —referencia internacional— también se disparó hasta US$119,50, antes de retroceder y estabilizarse en torno a US$105 por barril.
Fuertes caídas en las bolsas asiáticas
La tensión geopolítica también golpeó a los mercados bursátiles de Asia. Varias plazas registraron caídas pronunciadas en medio de la incertidumbre por la evolución del conflicto.
Entre los descensos más marcados se destacaron:
- Seúl: más de 8% de caída
- Tokio: retroceso superior al 7%
- Taipéi: baja cercana al 5%
También se registraron pérdidas en Hong Kong, Shanghái, Sídney, Singapur, Manila y Wellington.
Impacto potencial en la economía global
Los analistas advierten que una crisis prolongada en Medio Oriente podría afectar el crecimiento económico global y volver a impulsar presiones inflacionarias, especialmente por el encarecimiento de la energía y el transporte.
En este contexto, autoridades estadounidenses señalaron que trabajan para restablecer la seguridad en las rutas marítimas y garantizar el tránsito de petroleros en la región en las próximas semanas.
Mientras tanto, los mercados continúan atentos a la evolución del conflicto y a cualquier señal que pueda alterar el flujo de petróleo desde una de las zonas más sensibles para la energía mundial.

