Inicio del programa en zonas críticas
Este martes comenzó el Programa de Intervención Barrial de Seguridad Vial, una iniciativa de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) junto con la Municipalidad de Santa Fe. La propuesta incluye capacitaciones teóricas, clínicas prácticas y operativos de control, con el objetivo de intervenir en los barrios con mayores índices de accidentes.
La primera jornada se desarrolló en el auditorio del nuevo Hospital Iturraspe, elegido por su cercanía con una zona donde la motocicleta es el principal medio de transporte y por su rol como centro de atención de víctimas de siniestros viales.
Trabajo conjunto y enfoque preventivo
El lanzamiento contó con la participación del intendente Juan Pablo Poletti y el secretario de la APSV, Carlos Torres, junto a autoridades legislativas locales.
Durante la presentación, Poletti afirmó: “Queremos que haya más motos, pero con menos siniestros y menor gravedad en caso de accidentes”, destacando la importancia del uso del casco como medida clave de protección.
Además, subrayó que los controles, las charlas y las capacitaciones ya evidencian una disminución de casos graves en centros de salud. También remarcó iniciativas como el canje de multas por elementos de seguridad: “El objetivo no es sancionar, sino concientizar para proteger”.
Por su parte, Torres señaló que los motociclistas, especialmente jóvenes de entre 20 y 35 años, concentran la mayor siniestralidad, y enfatizó que el programa tiene un enfoque educativo: “No es una estrategia punitiva, sino de cuidado y formación”.
Datos que reflejan la problemática
Según el Observatorio Vial de la APSV, en 2024 se registró una reducción del 29,6% en la cantidad de fallecidos en siniestros viales respecto al año anterior. Sin embargo, los motociclistas aún representan el 41% de las víctimas fatales, lo que mantiene la problemática como una prioridad en la agenda pública.
Capacitación teórica y práctica
El programa tendrá una duración de seis meses, con encuentros mensuales en el cuadrante noroeste de la ciudad, identificado como el sector con mayor tasa de accidentes.
La iniciativa se organiza en dos ejes principales:
- Charlas de formación: orientadas a la conducción responsable, el respeto por las normas y el mantenimiento del vehículo.
- Clínicas de conducción segura: instancias prácticas que abordan técnicas de frenado —capaces de reducir la siniestralidad hasta en un 30%—, postura, uso de la mirada y conducción defensiva.
Como incentivo, los participantes podrán acceder al canje de cascos deteriorados por cascos nuevos homologados, promoviendo el uso de elementos de seguridad adecuados.
Refuerzo de controles y concientización
El programa se complementa con operativos de control en toda la ciudad, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito. La estrategia apunta a reducir la cantidad y gravedad de los accidentes, fortaleciendo la seguridad vial y el bienestar de la comunidad.

