El adiós que marcó a toda una ciudad
La ciudad de San Cristóbal vivió una jornada atravesada por el dolor tras la despedida de Ian Cabrera, el adolescente de 13 años que fue víctima fatal del tiroteo ocurrido en una escuela secundaria.
Familiares, amigos, compañeros de escuela, vecinos y miembros de distintas instituciones se acercaron a la sala velatoria para brindar su apoyo en un momento de profundo pesar. El respeto, el silencio y la conmoción fueron protagonistas de una despedida que dejó una huella en toda la comunidad.
Un hecho que conmocionó a la provincia
El trágico episodio ocurrió el lunes por la mañana, cuando un joven de 15 años ingresó armado al establecimiento educativo y efectuó varios disparos en el patio interno. Como consecuencia, Ian perdió la vida en el lugar.

El adolescente había comenzado hacía pocas semanas el primer año de secundaria. La violencia del hecho generó un fuerte impacto no solo en la ciudad, sino también a nivel provincial.
La causa judicial continúa en investigación. Debido a que el agresor es menor de edad, las autoridades mantienen estricta cautela en el manejo de la información, mientras se analizan las circunstancias del ataque.
Una despedida atravesada por el dolor
El momento más difícil se vivió durante el sepelio en el cementerio local. El martes se transformó en una jornada aún más dura que la anterior, cuando familiares y allegados dieron el último adiós a Ian.
Uno de los aspectos más impactantes fue la presencia de sus compañeros y amigos. Muchos de ellos, de su misma edad, enfrentaron por primera vez una situación de estas características.
El acompañamiento entre familias resultó clave para contener a los jóvenes, que atraviesan un proceso emocional complejo tras lo sucedido.

El impacto en los compañeros y las familias
Flavia, madre de un compañero de Ian, expresó el dolor que atraviesan:
“Como familia tenemos que apoyar a los chicos. No es fácil hablar de algo que nos rompe el corazón”, relató.
También destacó el impacto emocional en los adolescentes:
“Mi hijo me dijo: ‘no estoy asustado, pero estoy muy triste por lo que le pasó a mi amigo’. El lunes van a volver a la escuela y habrá un asiento vacío”.
El regreso a clases aparece como uno de los momentos más difíciles, en un contexto marcado por la ausencia y el duelo.
Contención y acompañamiento tras la tragedia
Ante la situación, el Ministerio de Educación dispuso la intervención de equipos interdisciplinarios para brindar asistencia a los estudiantes.
Los alumnos del curso de Ian fueron convocados a un encuentro en el Liceo municipal, mientras que previamente se realizó una reunión con el curso al que asistía el agresor.
El objetivo es ofrecer herramientas de contención emocional y acompañar a los jóvenes en el proceso de duelo, tras un hecho que marcó a toda la comunidad educativa.

