El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, supervisó este lunes el operativo integral desplegado en Villa Minetti, en el departamento 9 de Julio, luego de intensas precipitaciones que superaron los 200 milímetros en pocas horas y provocaron anegamientos, ingreso de agua en viviendas y evacuaciones.
### Supervisión de obras y respuesta provincial
Durante la recorrida, el mandatario inspeccionó la obra de defensa hídrica ejecutada por el Gobierno provincial y verificó el funcionamiento del sistema de bombeo instalado para acelerar el drenaje del agua acumulada.
“Estamos aquí para acompañar y dar respuestas a todos los vecinos”, afirmó Pullaro en el lugar.
Además, adelantó que el operativo será reforzado con nuevos equipos: “Vamos a sumar más bombas que estamos trasladando desde otros puntos de la provincia para garantizar que, cuando llegue el agua desde Santiago del Estero, el sistema funcione correctamente”.
### Coordinación y magnitud del fenómeno
El trabajo se desarrolla de manera coordinada entre el Gobierno provincial y la Municipalidad local. En ese marco, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, precisó que en los últimos siete días se acumularon más de 360 milímetros de lluvia, lo que explica la magnitud del impacto hídrico.
Por su parte, el senador por el departamento 9 de Julio, Raúl Gramajo, destacó la respuesta oficial: “Apenas se conoció la situación, las autoridades se hicieron presentes para acompañar a la comunidad”.
### Operativo y situación actual
A primera hora de este lunes se conformó un Comité Operativo de Emergencias en Villa Minetti, integrado por el intendente Gabriel Gentili y representantes de distintas áreas como Protección Civil, Bomberos, Policía y Salud.
Según el relevamiento actualizado, el 60 % del casco urbano se encuentra afectado y unas 1.000 viviendas registraron ingreso de agua. Hasta el momento, hay 21 personas evacuadas, distribuidas en dos centros: el Centro Integrador Comunitario (CIC) y el hospital local, donde se asiste a personas mayores.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente ante la persistencia de condiciones inestables en la región y la posible llegada de nuevos aportes hídricos desde cuencas vecinas.

