La situación climática en el norte de Santa Fe alcanzó niveles críticos tras lluvias que superaron los 200 milímetros en apenas una semana. Los departamentos de Vera, General Obligado y 9 de Julio son los más afectados, con anegamientos que impactan tanto en zonas urbanas como rurales.
Localidades como Villa Minetti presentan un escenario complejo, con campos inundados y dificultades para sostener la actividad productiva.
Impacto en la ganadería y la producción
Desde la Sociedad Rural de Santa Fe advirtieron que más de 700.000 cabezas de ganado se encuentran en riesgo debido al avance del agua.
Su presidente, Ricardo Argenti, explicó que la situación es crítica:
“Hay que evacuar los animales hacia zonas más altas, pero el traslado es muy difícil porque debe hacerse por arreo en campos anegados”.
El exceso hídrico también repercute en la productividad:
- Estrés en los animales, que reduce el aumento de peso.
- Retrasos en las pariciones.
- Problemas sanitarios que afectan al rodeo.
En el sector agrícola, la soja aparece como el cultivo más comprometido. “Si el agua no escurre rápidamente, la soja se pierde”, advirtió Argenti. El maíz tardío, aunque más resistente, también depende de la velocidad de drenaje para sobrevivir.
Falta de infraestructura y reclamos
El fenómeno vuelve a poner en debate la necesidad de obras estructurales. Desde el sector agropecuario insisten en la falta de un plan integral.
“Falta un plan hídrico provincial. Es una deuda de los últimos 20 años”, sostuvo Argenti, quien remarcó que la problemática afecta especialmente a la región de los Bajos Submeridionales.
Según explicó, la geografía de la zona complica las soluciones:
cuando los ríos alcanzan el mismo nivel que los campos, el agua no drena ni siquiera con canales.
Emergencia hídrica y asistencia
Ante este panorama, entidades rurales nucleadas en CARSFE iniciaron relevamientos para solicitar la declaración de emergencia o desastre hídrico.
Entre las medidas reclamadas se destacan:
- Exenciones del impuesto inmobiliario rural.
- Créditos blandos para productores afectados.
- Prórrogas en vencimientos financieros.
En el plano social, también se reportan complicaciones:
pobladores rurales aislados que deben ser asistidos con embarcaciones y cortes de energía eléctrica que afectan el funcionamiento de bombas de extracción, agravando la situación.

