El empate entre Boca Juniors y Cruzeiro por la quinta fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores dejó tensión, reclamos y declaraciones fuertes en la Bombonera. Una vez finalizado el encuentro, Leandro Paredes salió al cruce de los rumores sobre una supuesta pelea con Juan Román Riquelme.
El mediocampista abandonó el estadio junto al presidente del club y respondió con ironía a las versiones que circularon tras el empate.
“Ahora dicen que nos peleamos de nuevo, ¿no? Me peleo todos los días con él, según ustedes”, expresó Paredes ante los medios presentes en la salida del estadio.
Paredes apuntó contra las críticas hacia Boca
El volante campeón del mundo aseguró que ya esperaba este tipo de comentarios tras regresar al país y consideró que existen sectores que aprovechan los malos resultados deportivos para generar polémica alrededor del club.
“No le doy bola. Sabía que cuando llegue al país iba a pasar este tipo de cosas, que a Boca le vaya mal para pegarnos”, agregó el futbolista.
Las declaraciones buscaron desactivar cualquier especulación sobre un conflicto interno entre el plantel y la dirigencia en un momento delicado para el equipo, que todavía deberá definir su clasificación a los octavos de final en la última fecha del grupo.
Fuerte enojo con el arbitraje en la Bombonera
Además de referirse a la relación con Riquelme, Paredes mostró su malestar por la actuación del árbitro venezolano Jesús Valenzuela, especialmente por una acción polémica ocurrida en los minutos finales.
Todo el plantel de Boca reclamó un presunto penal por mano dentro del área de Cruzeiro cuando se jugaban los últimos segundos del partido. Sin embargo, el juez decidió no revisar la jugada en el VAR, lo que generó un fuerte enojo entre los futbolistas y el cuerpo técnico.
Según se pudo observar tras el pitazo final, Paredes encaró al árbitro y le gritó: “No tenés vergüenza”. En los reclamos también participó Claudio Úbeda.
Boca dependerá de sí mismo en la última fecha
Más allá de la bronca por el arbitraje, Paredes remarcó que el equipo todavía mantiene chances concretas de avanzar en la Copa Libertadores.
“Es raro porque la jugada de ellos fue mano. La última para mí también es mano. Dependemos de nosotros, eso es lo bueno”, sostuvo el mediocampista.
Finalmente, el jugador pidió tranquilidad de cara a la definición del grupo y destacó la importancia de jugar en condición de local junto al apoyo de los hinchas xeneizes.

