El Gobierno nacional avanza en la elaboración de un paquete de reformas vinculadas a Seguridad, Inteligencia y Defensa que prevé enviar al Congreso durante el segundo semestre del año. La propuesta apunta a reorganizar el funcionamiento de estas áreas estratégicas y fortalecer la respuesta del Estado frente a amenazas complejas.
Desde la Casa Rosada indicaron que el proyecto aún se encuentra en etapa de elaboración, aunque forma parte de la agenda legislativa que el presidente Javier Milei busca impulsar en los próximos meses.
Un modelo inspirado en Estados Unidos
La iniciativa toma como referencia el esquema institucional de Estados Unidos, particularmente la Ley de Seguridad Nacional de 1947, que dio origen al Consejo de Seguridad Nacional y a la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Uno de los principales cambios en estudio es la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, que reuniría al Presidente, los ministerios de Seguridad y Defensa, la Cancillería, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el Estado Mayor Conjunto, entre otros organismos.
El objetivo es coordinar de manera integral las políticas vinculadas al narcotráfico, terrorismo, crimen organizado, ciberataques, amenazas externas y cooperación internacional.
Continuidad de las reformas impulsadas por el Ejecutivo
La propuesta representa una segunda etapa de las modificaciones que el Gobierno ya implementó durante su gestión.
Entre ellas se encuentran la Ley Antimafia, los cambios en las normas sobre reincidencia y reiterancia, la actualización de los estatutos de las fuerzas federales, nuevas herramientas de ciberseguridad y reformas en el área de Defensa.
Según fuentes oficiales, esta nueva etapa buscará dar mayor coherencia institucional al trabajo conjunto entre las Fuerzas Armadas, las fuerzas federales y los organismos de inteligencia, evitando superposiciones y mejorando la coordinación operativa.
Cambios en las fuerzas federales
En los últimos meses, el Ejecutivo modificó por decreto los marcos normativos de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y el Servicio Penitenciario Federal.
Las reformas incluyeron actualizaciones en sus estructuras, regímenes disciplinarios, procesos de modernización tecnológica y ampliación de funciones operativas.
En el caso de la PSA, por ejemplo, se incorporaron nuevas competencias relacionadas con la seguridad del Estado y la investigación de delitos vinculados al narcotráfico, terrorismo y crimen organizado.
Más herramientas para enfrentar amenazas complejas
El proyecto también contempla fortalecer la legislación vinculada a la ciberseguridad, el combate al ciberdelito y la protección de infraestructuras críticas.
En materia de Defensa, el Gobierno analiza reforzar el marco legal para la protección del espacio aéreo frente a vuelos irregulares relacionados con actividades ilícitas, como el narcotráfico.
Reformas en el sistema de Inteligencia
Otro de los ejes del paquete será la modernización del sistema de inteligencia.
La propuesta contempla actualizar el estatuto del personal de inteligencia, fortalecer la formación de los agentes y revisar la coordinación entre la SIDE, la inteligencia criminal y la inteligencia militar, con el objetivo de lograr una estructura más integrada y centralizada.
Desde el oficialismo sostienen que la iniciativa busca profesionalizar el sistema y establecer reglas operativas más claras para responder a escenarios de creciente complejidad.
Además del debate parlamentario, el Gobierno considera que la agenda de seguridad será uno de los principales ejes políticos de cara a la campaña electoral, junto con la baja de la inflación, el equilibrio fiscal y la futura reforma del Código Penal.

