Se solicitó la inmediata detención del suspendido fiscal Leandro Benegas por el presunto delito de intento de homicidio, coacción al testigo y desobediencia a una orden judicial
Es una verdadera vergüenza lo que sucede con el suspendido fiscal de Vera, Leandro Benegas.
Está acusado de haber abusado sexualmente de una menor de edad en su propio estudio jurídico de la ciudad de Vera. La denunciante es hoy madre de dos hijos.
Daiana Rivero se presentó en las últimas horas en el MPA de la capital de la provincia para efectuar una seria y grave denuncia.
Nuevamente, el apuntado es el fiscal Leandro Benegas, quien, según la denunciante y otras personas, se habría radicado nuevamente en Vera durante varios días. Siempre de acuerdo con la denuncia, habría concurrido al gimnasio, a restaurantes y desarrollado una vida social activa, sin ningún tipo de inconvenientes, pese a que la Justicia resolvió una restricción que le impedía acercarse a la ciudad de Vera y, mucho menos, a la Fiscalía donde trabajaba y a la familia de Daiana Rivero.
Según fuentes verenses, en los últimos días se habría observado una camioneta sin la patente correspondiente estacionada en el domicilio particular de Benegas.

Además, existiría un video en el que un integrante de la familia de Daiana habría sido perseguido con el objetivo de intimidarlo.
La familia se comunicó con su abogado, el doctor Walter Ayala, quien inmediatamente se acercó a esa ciudad para brindar tranquilidad a todos sus integrantes.
Lo llamativo es que, según la denuncia, Leandro Benegas estaría incumpliendo la orden judicial que le impide permanecer en la ciudad de Vera. Por orden judicial debería residir en una vivienda de calle Rivadavia, en la ciudad de Santa Fe, en el barrio de Recoleta. Sin embargo, siempre de acuerdo con la presentación realizada, habría regresado durante algunos días a Vera, pese a tenerlo expresamente prohibido.
Nos preguntamos si alguien del MPA del norte santafesino va a hacer algo con este caso que, según la publicación, compromete a todo el organismo.
¿Quieren hacer algo?
¿Pueden?
Mientras tanto, hay una familia vulnerable que, según se expresa en la publicación, no puede trabajar en paz ni disfrutar de sus hijos durante las vacaciones de invierno por temor a que ocurra un hecho grave.
Así no se puede vivir.
Fuente: CFIN

