Lula respondió a Trump por los nuevos aranceles a Brasil
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, cuestionó este viernes la decisión del Gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles del 25% a la mayoría de las importaciones brasileñas y aseguró que la respuesta de su país será mediante el diálogo y la defensa de la verdad.
Durante un acto realizado en Río de Janeiro, el mandatario brasileño sostuvo que no busca una confrontación, aunque dejó en claro que su administración defenderá los intereses nacionales frente a las medidas adoptadas por Washington.
«Brasil no tiene ningún interés en hacer la guerra. La guerra que quiero hacer es la guerra de la narrativa, la guerra de la verdad», expresó Lula al referirse al presidente estadounidense Donald Trump.
Lula defendió el diálogo frente al conflicto comercial
El jefe de Estado brasileño afirmó que las diferencias entre ambos países deben resolverse mediante la negociación y no con decisiones unilaterales que afecten el comercio bilateral.
En ese sentido, lanzó una crítica directa hacia Trump al señalar que «tendrá que aprender a usar el arma de la palabra», en referencia a la necesidad de privilegiar el diálogo diplomático por sobre las sanciones comerciales.
Además, remarcó que Brasil no aceptará presiones externas que comprometan su soberanía ni los intereses de su economía.
Estados Unidos impuso aranceles del 25% a productos brasileños
Las declaraciones de Lula llegaron después de que la administración estadounidense anunciara la aplicación de aranceles del 25% sobre la mayor parte de las importaciones provenientes de Brasil.
Desde Washington justificaron la medida al argumentar la existencia de presuntas prácticas comerciales desleales y la falta de avances en las negociaciones bilaterales entre ambos países.
Brasil analiza medidas legales y comerciales
Frente a este escenario, el Gobierno brasileño confirmó que evalúa distintas alternativas de respuesta para enfrentar la decisión estadounidense.
Entre las opciones en estudio figuran la aplicación de la Ley de Reciprocidad Comercial y la posibilidad de presentar un reclamo formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Las autoridades brasileñas sostienen que utilizarán los mecanismos previstos por el derecho internacional para defender sus exportaciones y buscar una solución al conflicto comercial.

