El Hospital José María Cullen dio un paso histórico en la medicina pública santafesina al realizar por primera vez una cirugía de Tirone David, una técnica cardiovascular de alta complejidad que permite reemplazar la parte afectada de la aorta sin sustituir la válvula aórtica del paciente.
La intervención fue practicada a una mujer de 52 años que padecía una disección de aorta, una enfermedad potencialmente mortal que requiere atención inmediata. Según informaron desde el hospital, la paciente evolucionó favorablemente tras la operación.
Un procedimiento innovador para preservar la válvula del corazón
La cirugía de Tirone David consiste en reemplazar la porción enferma de la aorta y conservar la válvula aórtica natural, evitando la colocación de una prótesis valvular. Esta técnica fue desarrollada en 1992 por el cirujano canadiense Tirone David y actualmente solo se realiza en centros altamente especializados debido a su complejidad.
El cirujano cardiovascular Marcos Kalbermatten explicó que la paciente conservó su válvula nativa, que fue reconstruida y reimplantada dentro de un tubo protésico encargado de reemplazar la aorta dañada.
Además, destacó que se trata de una cirugía que exige un alto nivel de entrenamiento, tecnología específica y la coordinación de distintos profesionales.
El Cullen fortalece la cirugía cardiovascular pública
El director del hospital, Bruno Moroni, señaló que la incorporación de este procedimiento responde a una estrategia para ampliar las prestaciones de alta complejidad dentro del sistema público de salud, permitiendo que los pacientes accedan a tratamientos avanzados sin necesidad de derivaciones a otros centros del país.
También remarcó que el crecimiento del servicio fue posible gracias a la formación de equipos especializados y a las inversiones en equipamiento e infraestructura, consolidando al Hospital Cullen como un centro de referencia regional.
Trabajo interdisciplinario y nuevas técnicas
La operación requirió la participación conjunta de cirujanos cardiovasculares, anestesiólogos, perfusionistas, instrumentadores quirúrgicos, enfermeros y médicos recuperadores, además de otros servicios del hospital que colaboraron en la evaluación, preparación y seguimiento de la paciente.
El fortalecimiento del servicio permitió dejar atrás la tercerización de este tipo de intervenciones e incorporar técnicas que antes no estaban disponibles en hospitales públicos del centro norte santafesino, como cirugías mínimamente invasivas, procedimientos coronarios sin circulación extracorpórea y reparaciones avanzadas de válvulas cardíacas.
Actualmente, el equipo de Cirugía Cardiovascular acumula cerca de 80 intervenciones realizadas y proyecta alcanzar alrededor de 100 cirugías anuales.
La paciente destacó la atención recibida
Karina Zavala, de 52 años, expresó su agradecimiento al personal del hospital luego de la operación.
«Me siento muy bien. No me duele nada», afirmó durante su recuperación.
La paciente llegó al Cullen con un cuadro de fatiga y dificultad respiratoria. Tras los estudios médicos se detectó la disección de aorta y se decidió realizar la cirugía.
Además, destacó el trabajo de todo el equipo de salud y aseguró que «me salvaron la vida con esta cirugía», en reconocimiento a la atención recibida durante todo el proceso.

