El Pacífico acelera su calentamiento
La probabilidad de que El Niño alcance una intensidad “muy fuerte” hacia finales de 2026 llegó al 95%, de acuerdo con la última actualización de las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El dato surge del nuevo informe del Centro de Predicción Climática (CPC), que analiza la evolución de la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO) y sus principales indicadores oceánicos y atmosféricos.
Uno de los registros que generó mayor atención fue el de la región Niño 3.4 del Pacífico ecuatorial. Allí, la temperatura superficial del mar presentó una anomalía semanal de 1,8 °C, un valor que, según un análisis de Meteored Brasil basado en la serie histórica del CPC/NOAA, no se había alcanzado tan temprano durante el año.
La posibilidad de un El Niño muy fuerte aumentó en agosto
Las nuevas estimaciones representan un cambio significativo respecto de las proyecciones realizadas en julio. En ese momento, la posibilidad de que El Niño alcanzara una intensidad muy fuerte durante el trimestre octubre-diciembre se ubicaba cerca del 81%.
Con la actualización de agosto, la estimación ascendió a aproximadamente 95%, lo que representa un incremento de unos 14 puntos porcentuales.

Además, los modelos anticipan que las anomalías de temperatura superficial del mar podrían superar los 2 °C hacia finales de agosto, un nivel asociado con episodios de mayor intensidad.
Durante la última semana analizada, las anomalías registradas fueron de +1,8 °C en Niño 3.4, +2,4 °C en Niño 3 y +3,3 °C en Niño 1+2, mientras que Niño 4 presentó una anomalía de +0,3 °C.
Los registros muestran que el calentamiento se concentra especialmente en las zonas centrales y orientales del Pacífico ecuatorial.
Un calentamiento más temprano que en 1997-1998
La velocidad con la que aumentaron las temperaturas también representa un dato relevante. La anomalía de 1,8 °C en Niño 3.4 se registró durante la semana centrada en el 5 de agosto.
El antecedente más temprano para alcanzar ese nivel correspondía al Super El Niño de 1997-1998, cuando el mismo umbral fue registrado el 20 de agosto.
En otros episodios de fuerte intensidad, el nivel de 1,8 °C se alcanzó recién durante septiembre u octubre.
Sin embargo, los especialistas advierten que un registro semanal elevado no permite determinar por sí solo cuál será la intensidad definitiva del fenómeno.
La evolución de los próximos meses será clave
La intensidad de El Niño se determina a partir de promedios de temperatura correspondientes a períodos de tres meses y no exclusivamente mediante mediciones semanales.
Por ese motivo, aunque las proyecciones actuales muestran un escenario de alta probabilidad de un evento muy fuerte, todavía será necesario seguir la evolución de las temperaturas del Pacífico durante los próximos meses.
El comportamiento del océano será determinante para establecer la magnitud final del episodio 2026-2027 y sus posibles efectos sobre los patrones climáticos de distintas regiones.

