El riesgo país argentino volvió a alcanzar los 500 puntos básicos, en una jornada marcada por un escenario financiero internacional más adverso y por factores políticos y económicos locales.
El índice elaborado por JP Morgan subió 11 puntos respecto del cierre anterior y acumula un incremento superior al 15% durante agosto. De esta manera, el indicador se alejó de los mínimos recientes, cuando se encontraba cerca de perforar la barrera de los 400 puntos.
Factores internacionales y locales
La recuperación del riesgo país se produjo en un contexto de mayor incertidumbre en los mercados internacionales, especialmente por la continuidad de los conflictos en Medio Oriente y sus posibles consecuencias sobre la economía global.
A este escenario se suman factores propios de Argentina. La proximidad de las elecciones aparece entre los elementos que incrementaron la cautela de los inversores y contribuyeron a la suba del indicador.
También tuvieron impacto los resultados de recientes encuestas de opinión pública, que reflejaron un deterioro en la imagen del presidente Javier Milei y cambios en las principales preocupaciones de la población.
Según diferentes consultoras, la situación económica y el desempleo ganaron relevancia entre las inquietudes de los argentinos, en un contexto que el mercado sigue de cerca.
Caen las acciones argentinas en Wall Street
El movimiento negativo también se reflejó en las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street.
Entre las principales bajas se destacó Corporación América, con una caída del 5,4%. Le siguieron BBVA, con un retroceso del 3,9%; Banco Macro, que perdió 3,3%; y YPF, con una baja del 3,1%.
La jornada también presentó presión sobre la deuda argentina.
Los bonos soberanos denominados en dólares que operan en los mercados internacionales registraron bajas de hasta 1,7%, en línea con el aumento de la percepción de riesgo sobre los activos argentinos.
Un indicador seguido de cerca por el mercado
La evolución del riesgo país es seguida especialmente por los inversores porque funciona como una referencia sobre el costo que tendría para Argentina acceder al financiamiento internacional.
La caída sostenida que había registrado el indicador había generado expectativas sobre una eventual reaparición de Argentina en los mercados internacionales de deuda.
Sin embargo, el reciente repunte hasta los 500 puntos básicos vuelve a colocar el foco sobre la evolución del escenario internacional, las variables económicas locales y el contexto político de cara a las próximas elecciones.

