Las autoridades confirmaron que no hubo muertos ni heridos como consecuencia del ataque. Además, equipos especializados fueron enviados a los lugares donde impactaron los proyectiles para verificar la zona y asegurar posibles restos.
El objetivo era una instalación militar estadounidense
De acuerdo con la información difundida por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, el ataque tuvo como objetivo una instalación militar estadounidense ubicada en el sur de Jordania.
El blanco señalado fue Camp Titin, una instalación utilizada por fuerzas estadounidenses situada cerca del golfo de Aqaba y próxima a la frontera con Arabia Saudita.
La operación fue presentada por Teherán como parte de una respuesta a los recientes ataques estadounidenses contra posiciones iraníes.
Jordania reforzó las medidas de seguridad
Tras la incursión, las Fuerzas Armadas jordanas desplegaron equipos especializados para inspeccionar los sectores donde cayeron los tres misiles que no fueron interceptados.
El Ejército también pidió a la población no acercarse ni manipular restos de proyectiles u objetos desconocidos que pudieran encontrarse en distintos puntos del país.
Las autoridades solicitaron además informar de inmediato sobre cualquier elemento sospechoso y evitar la difusión de información que no haya sido confirmada oficialmente.
Nueva escalada entre Estados Unidos e Irán
El episodio se produjo en medio de una nueva escalada militar entre Washington y Teherán. Estados Unidos había atacado previamente objetivos vinculados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán, mientras que las autoridades iraníes anunciaron posteriormente operaciones de represalia contra posiciones estadounidenses en Medio Oriente.
Washington justificó sus acciones por las amenazas contra sus tropas desplegadas en la región y por la situación en torno al estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte internacional de energía.
Jordania, que mantiene presencia militar estadounidense en su territorio, ya había interceptado anteriormente drones y proyectiles procedentes de Irán durante la escalada regional.
El nuevo episodio mantiene en alerta a las autoridades jordanas ante la posibilidad de nuevos lanzamientos y refuerza la preocupación por una expansión del conflicto hacia otros territorios de Medio Oriente.

