Una cárcel diseñada alrededor de la tecnología
La nueva Unidad Penitenciaria N° 9 de Recreo no solo suma capacidad al sistema carcelario de Santa Fe. El establecimiento fue equipado con distintas herramientas tecnológicas destinadas a monitorear los movimientos, controlar los accesos y mejorar la respuesta ante posibles situaciones de riesgo.
- Una cárcel diseñada alrededor de la tecnología
- Cómo funciona el reconocimiento facial
- Inteligencia artificial para detectar situaciones de riesgo
- Un sistema específico para controlar las llamadas
- Cámaras preparadas para funcionar durante la noche
- Alarmas dentro de los pabellones
- Qué busca lograr el nuevo sistema
La inversión destinada específicamente a tecnología fue de 25 millones de dólares, dentro de un desembolso total de 80 millones de dólares para la construcción y el equipamiento del complejo.
Uno de los principales componentes es un sistema de cámaras que utiliza inteligencia artificial para analizar las imágenes en tiempo real. La tecnología permite generar alertas cuando identifica determinadas situaciones que pueden requerir la intervención de los agentes.
Cómo funciona el reconocimiento facial
El sistema de reconocimiento facial permite identificar a las personas que ingresan o circulan por determinados sectores de la unidad.
Las cámaras captan los rostros y el sistema compara esas imágenes con la información disponible en sus registros. De esta manera, puede ayudar a detectar a personas que tengan un pedido de captura o que deban ser identificadas por alguna situación vinculada con la seguridad.
La herramienta también permite controlar a quienes ingresan al establecimiento. Así, el personal puede contar con información adicional durante los procedimientos de acceso y vigilancia.
El Gobierno provincial presentó este mecanismo como una adaptación del sistema Lince, utilizado para tareas de videovigilancia en Rosario.

Inteligencia artificial para detectar situaciones de riesgo
La inteligencia artificial tiene además una función vinculada con el monitoreo permanente del establecimiento.
Las cámaras no se limitan a registrar imágenes. El sistema puede analizar determinados movimientos y generar alertas cuando detecta comportamientos o situaciones previamente configuradas.
Esto permite que los agentes no tengan que observar de manera manual cada una de las cámaras durante todo el tiempo. Ante una situación que active una alerta, el personal puede concentrar su atención en ese sector y evaluar si es necesaria una intervención.
El objetivo es mejorar los tiempos de respuesta y facilitar el trabajo de los agentes penitenciarios, especialmente durante las guardias nocturnas.
Un sistema específico para controlar las llamadas
Una de las tecnologías más particulares de la nueva cárcel es el reconocimiento de voz aplicado a las comunicaciones telefónicas.
El sistema permite asociar la voz de una persona privada de su libertad con su identidad y, al mismo tiempo, verificar quiénes son los interlocutores autorizados.
El funcionamiento busca evitar que una persona utilice el teléfono asignado a otro interno o que participe alguien que no está habilitado para hacerlo.
Si durante una comunicación el sistema detecta una voz que no corresponde con las personas autorizadas, la llamada puede ser interrumpida automáticamente.
De esta manera, el control no se limita a saber qué línea está siendo utilizada. La tecnología incorpora la identificación de las personas que participan de la conversación.

Cámaras preparadas para funcionar durante la noche
El sistema de seguridad también fue pensado para mantener una vigilancia constante durante las 24 horas.
Según explicó la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, los sectores de guardia cuentan con iluminación suficiente para mantener una visibilidad similar a la del día durante la noche.
Las cámaras instaladas en distintos puntos del complejo permiten controlar los sectores internos y el perímetro.
Una de sus funciones es generar una alerta cuando detectan que una persona se aproxima a determinadas zonas de seguridad. Esto permite que los agentes puedan actuar con mayor rapidez ante movimientos que requieran atención.
Alarmas dentro de los pabellones
La tecnología también alcanza al trabajo cotidiano de los celadores.
Ante una emergencia dentro de un pabellón, el agente puede activar una alarma mediante un botón. El aviso permite comunicar la situación y poner a disposición los grupos operativos que correspondan.
Por ejemplo, ante un conflicto entre internos o una situación que pueda comprometer la seguridad del sector, el sistema busca reducir el tiempo que transcurre entre la detección del problema y la llegada del personal de respuesta.
La intención es que el agente que se encuentra dentro del pabellón no tenga que resolver por sus propios medios una situación de riesgo, sino que pueda activar rápidamente un protocolo de intervención.
Qué busca lograr el nuevo sistema
La combinación de cámaras, inteligencia artificial, reconocimiento facial, identificación de voz y alarmas tiene un objetivo central: aumentar la capacidad de prevención y mejorar la respuesta del personal penitenciario.
El sistema permite reunir en una misma infraestructura distintas herramientas que cumplen funciones diferentes. Las cámaras aportan vigilancia permanente; la inteligencia artificial ayuda a detectar situaciones; el reconocimiento facial permite identificar personas; y el reconocimiento de voz suma controles sobre las comunicaciones.
La Unidad Penitenciaria N° 9 cuenta además con 891 plazas distribuidas en 475 celdas, con capacidad para 640 hombres y 251 mujeres.
Con la puesta en funcionamiento del establecimiento, el Gobierno de Santa Fe busca también descomprimir las comisarías de la región, trasladando parte de la población privada de su libertad a una unidad diseñada específicamente para ese fin.
La incorporación de tecnología apunta así a que la nueva cárcel no sea solamente un espacio con mayor capacidad de alojamiento, sino también un establecimiento con herramientas de monitoreo y control destinadas a mejorar la seguridad dentro del sistema penitenciario.

