El mercado de la NBA volvió a sacudirse con un intercambio de gran magnitud entre Dallas Mavericks y Washington Wizards. El acuerdo incluye a ocho jugadores y varias selecciones del draft, con Anthony Davis como figura central del traspaso. La operación redefine el presente y el futuro de ambas franquicias.
Un megacanje que cambia el mapa de la NBA
El traspaso contempla la salida de Anthony Davis, Jaden Hardy, D’Angelo Russell y Dante Exum rumbo a Washington. A cambio, Dallas recibe a Khris Middleton, AJ Johnson, Malaki Branham y Marvin Bagley III, además de dos selecciones de primera ronda y tres de segunda ronda del draft.
Se trata de uno de los intercambios más amplios de los últimos años, tanto por la cantidad de jugadores implicados como por el peso de los nombres involucrados. El movimiento impacta directamente en la planificación deportiva de ambas organizaciones, que atraviesan procesos de reestructuración.
El cierre de una etapa en Dallas
La salida de Davis, de 32 años, marca el final de un ciclo breve pero condicionado por las lesiones. Desde su llegada en febrero de 2025, el pívot registró múltiples inconvenientes físicos que limitaron su participación.
En total, disputó 29 partidos de temporada regular y dos de play-in, con promedios de 20,2 puntos, 10,8 rebotes, 3,3 asistencias y 1,8 tapones por partido. Sin embargo, su continuidad se vio afectada por distintas dolencias musculares y articulares.
El traspaso se produce en un contexto de cambios estructurales dentro de la franquicia texana. La directiva busca recuperar capital de draft y proyectar una reconstrucción que potencie al novato Cooper Flagg y consolide el liderazgo de Kyrie Irving.
Washington apuesta por una nueva base competitiva
Para los Wizards, el acuerdo representa una apuesta fuerte en plena etapa de reconstrucción. Anthony Davis se suma a Trae Young, incorporado semanas atrás, con el objetivo de conformar una nueva base competitiva.
Ambos jugadores atraviesan procesos de recuperación física. Young presenta molestias en la rodilla y el cuádriceps, mientras que Davis se recupera de una lesión en la mano izquierda, con un plazo estimado de seis semanas.
La franquicia capitalina confía en que, una vez recuperados, ambos puedan liderar el proyecto deportivo y devolver protagonismo a un equipo que busca escalar posiciones en la Conferencia Este.
Un movimiento con impacto a corto y mediano plazo
El megacanje no solo redefine las plantillas actuales, sino también las expectativas futuras. Dallas apuesta por la flexibilidad salarial y el desarrollo joven, mientras que Washington prioriza experiencia y liderazgo.
Durante su etapa en Texas, Davis se refirió a los rumores de traspaso con un enfoque profesional:
“Esto es básquetbol. Y así es”.
El jugador también remarcó que las especulaciones no afectaban su rendimiento y que su prioridad era competir cuando estuviera disponible.
El intercambio se posiciona como uno de los movimientos más relevantes del mercado reciente de la NBA, con implicancias deportivas y estratégicas para ambas conferencias.

