La inteligencia artificial (IA) avanza a un ritmo acelerado en todo el mundo, pero su adopción real aún es limitada. Menos del 1% de la población la utiliza de manera profesional, mientras que el 82% nunca la usó y un 17% apenas interactúa con versiones básicas.
Este escenario plantea un contraste evidente: una tecnología con capacidad de transformar la economía global que todavía no logra insertarse plenamente en la vida cotidiana ni en los procesos productivos.
Un desafío más cultural que tecnológico
Según explicó Martín Sciarrillo, Executive Technology Strategist en Microsoft, la principal barrera no es la disponibilidad de la tecnología, sino la resistencia cultural a adoptarla.
Durante el evento Innovattek Argentina, organizado por Softtek, especialistas coincidieron en que el impacto de la IA es irreversible, pero su implementación efectiva depende de cambios organizacionales y estratégicos.
Sciarrillo encuadró a la IA dentro de las llamadas “tecnologías de propósito general”, comparables con avances históricos como la electricidad o el motor de combustión. En este sentido, advirtió que su potencial transformador podría incluso superar al de la imprenta.
La evolución hacia la IA agéntica
Uno de los conceptos que gana protagonismo es el de la IA “agéntica”, una evolución que permite delegar tareas completas a sistemas inteligentes.

A diferencia de los modelos tradicionales, estos agentes pueden interactuar entre sí y con herramientas externas para cumplir objetivos complejos, lo que abre nuevas posibilidades en entornos empresariales.
En este marco, surgen debates clave como:
- el uso de estrategias multiagente
- el rol del modelo “human in the loop”, que define el nivel de control humano
El foco ya no está solo en adoptar IA, sino en cómo integrarla en procesos reales y cuánto poder de decisión otorgarle.
Empresas: alta adopción, bajo impacto
A pesar del crecimiento en el uso corporativo, los resultados aún son limitados. Gonzalo Martín, Data & AI Offering Director de Softtek, señaló que:
- El 88% de las empresas ya utiliza IA en al menos una función
- pero el 95% de esas implementaciones no genera valor real
Entre los principales errores detectados se destacan:
- falta de alineación con objetivos de negocio
- fragmentación de datos
- escasa preparación organizacional
El problema no es la tecnología, sino cómo se la implementa. Por eso, los especialistas recomiendan invertir el enfoque: comenzar desde las necesidades del negocio y luego evaluar si la IA es la solución adecuada.
La redefinición del trabajo
El avance de la inteligencia artificial también está modificando la dinámica laboral. Según Antonio Macías, vicepresidente de servicios digitales de Softtek, los modelos de agentes inteligentes ya impactan en más del 50% de las empresas a nivel global.
Este cambio implica transformaciones profundas:
- procesos que pasan de ser secuenciales a ejecutarse en paralelo
- equipos híbridos integrados por humanos y agentes autónomos
- profesionales enfocados en supervisión, estrategia y validación
“El verdadero valor no está en acelerar tareas aisladas, sino en optimizar el sistema completo”, explicó.
No obstante, la adopción enfrenta obstáculos persistentes, como la resistencia cultural al cambio, la deuda técnica y los desafíos en ciberseguridad, factores que continúan frenando su expansión.

