La Municipalidad de Santa Fe realizó un operativo de control en una despensa de barrio San Lorenzo. Allí detectó graves fallas sanitarias en la venta de alimentos. Por ese motivo, clausuró el local de manera preventiva y decomisó 640 kilos de mercadería en mal estado.
El procedimiento comenzó luego de una denuncia ingresada al Sistema de Atención Ciudadana. A partir de ese aviso, el municipio envió inspectores de las áreas de Control y Seguridad Alimentaria. Los agentes verificaron el estado del comercio y revisaron las condiciones de conservación de los productos.
Qué irregularidades encontraron
Durante la inspección, el equipo constató condiciones de higiene inadecuadas. Además, detectó fallas en la conservación de alimentos y en el almacenamiento de productos.

Estas irregularidades representaban un riesgo concreto para la salud de los clientes. Por lo tanto, los inspectores actuaron de inmediato para evitar posibles consecuencias sanitarias.
Clausura y decomiso de alimentos
Ante la gravedad de la situación, el municipio decidió clausurar el establecimiento. Asimismo, decomisó 640 kilos de mercadería que no cumplía con las normas vigentes.
Luego, el personal trasladó los alimentos al relleno sanitario. Allí realizó la destrucción según los protocolos establecidos para este tipo de casos.
Importancia de las denuncias vecinales
Desde el Ejecutivo local remarcaron que estos controles buscan proteger la salud pública. Además, destacaron que las denuncias ciudadanas permiten detectar irregularidades con mayor rapidez.
En este sentido, el municipio recordó que los vecinos pueden informar situaciones similares a través de los canales oficiales. De esta manera, la ciudad fortalece el control sanitario y mejora la seguridad alimentaria.


