La Municipalidad de Santa Fe fijó su postura oficial sobre el operativo de tránsito realizado el pasado miércoles en las inmediaciones de la Plaza del Soldado, un episodio que terminó con un conductor de 47 años internado en estado crítico en el Hospital José María Cullen.
El secretario de Gobierno, Control, Movilidad y Seguridad Ciudadana, Sebastián Mastropaolo, explicó la versión oficial del municipio frente a las denuncias realizadas por la familia del hombre afectado.
¿Qué dijo el municipio sobre el control de tránsito?
Según indicó Mastropaolo, el hecho ocurrió durante un control vehicular de rutina en la zona de Plaza del Soldado. El funcionario aseguró que el conductor presentó inicialmente una licencia de conducir vencida.
“Por error u omisión la persona presenta un carné que estaba vencido. También tenía otro que estaba vigente, pero al inspector le presenta uno vencido”, sostuvo el secretario de Control.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, cuando los inspectores notificaron la infracción correspondiente, el conductor comenzó a sentirse mal y sufrió una descompensación en plena vía pública.
Desde el municipio remarcaron que el personal actuó conforme a los protocolos establecidos y solicitó asistencia médica de inmediato.
“Nuestros inspectores automáticamente llamaron a emergencias, se quedaron y acompañaron hasta que fue derivado al Hospital Cullen”, afirmó Mastropaolo.
Además, indicó que el procedimiento quedó documentado y respaldado administrativamente.
El estado de salud del conductor
El hombre permanece internado en terapia intensiva en el Hospital José María Cullen y su cuadro continúa siendo delicado.
El funcionario municipal expresó el deseo de una pronta recuperación y señaló que existirían problemas de salud previos que podrían haber influido en la situación.
“Esperamos que evolucione favorablemente. Tenía algunas situaciones preexistentes que desencadenaron en esto”, manifestó.
La denuncia de la familia
La esposa del conductor, identificada como Gisela, dio una versión distinta sobre lo ocurrido durante el operativo.
Según relató, su marido insistía en que la licencia de conducir estaba vigente hasta 2029 y pidió a los inspectores que verificaran nuevamente la documentación.
“Le dijo al inspector que se fijara bien porque el carné estaba vigente, pero igualmente le dijeron que le iban a hacer una multa y retenerle el auto”, aseguró.
La mujer sostuvo que la discusión elevó el nivel de tensión y que, en medio del intercambio, el hombre comenzó a presentar síntomas físicos.
“Le manifestó al inspector que se le estaba cerrando el pecho y que se estaba agitando”, relató.
Cuestionamientos al procedimiento
La familia también cuestionó la actuación de los agentes municipales durante la emergencia.
Según la denuncia de Gisela, los inspectores no habrían pedido asistencia médica de inmediato y un vendedor ambulante fue quien terminó llamando a la ambulancia.
Además, aseguró que la unidad médica demoró más de media hora en arribar al lugar y denunció que los agentes se retiraron antes de finalizada la asistencia.
“Le pedí el acta y me dijo que no me la iba a dar. Tampoco quiso identificarse”, afirmó.
El conductor fue trasladado de urgencia al Hospital José María Cullen, donde ingresó sin signos vitales y posteriormente logró ser reanimado.
Investigación y debate abierto
El caso generó fuerte repercusión en la ciudad y volvió a instalar el debate sobre los procedimientos en controles de tránsito y el nivel de tensión que pueden generar determinadas intervenciones urbanas.
Mientras el municipio sostiene que el operativo se desarrolló bajo las normas vigentes y con asistencia inmediata, la familia insiste en que hubo irregularidades durante el procedimiento.
La evolución médica del conductor y las posibles investigaciones administrativas o judiciales serán claves para esclarecer lo ocurrido.

