El transporte urbano de pasajeros de Santa Fe tuvo un papel central durante los Juegos Suramericanos. Durante 16 días, permitió trasladar a casi 1.500 atletas y delegaciones.
Entre el 11 y el 26 de septiembre, 23 colectivos recorrieron más de 41 mil kilómetros. Las unidades pertenecían a las empresas Recreo, Ersa y Autobuses Santa Fe.
La Municipalidad de Santa Fe organizó el operativo de traslados internos. Para eso, utilizó la capacidad disponible de las tres empresas que prestan el servicio urbano.
Tres recorridos para conectar las sedes
El operativo se organizó según el cronograma de cada disciplina. Además, contó con tres recorridos principales.
El primero funcionó dentro de la ciudad de Santa Fe. El segundo conectó la capital provincial con el Invencible Centro Internacional de Tiro, en Recreo.
Por su parte, el tercer recorrido llegó hasta el Estadio Mundialista de Sóftbol, en Paraná.
Los servicios hacia Recreo y Paraná tuvieron horarios programados. En cambio, el recorrido urbano funcionó con frecuencia regular. Además, sumó refuerzos en los momentos de mayor demanda.
En total, los colectivos recorrieron unos 33 mil kilómetros dentro de Santa Fe. A esa cifra se sumaron 7 mil kilómetros hacia Paraná y otros 1.300 hacia Recreo.
23 colectivos y 50 trabajadores
El dispositivo contó con 23 unidades y 50 trabajadores. Entre ellos hubo choferes e inspectores de las tres empresas.
El servicio funcionó, aproximadamente, entre las 6 y las 23. De esta manera, los colectivos conectaron la Villa Suramericana con los lugares de entrenamiento y las sedes de competencia.
Las disciplinas que generaron mayor demanda fueron atletismo, hockey, balonmano, remo convencional, sóftbol y tiro deportivo.
Al mismo tiempo, el transporte urbano mantuvo su funcionamiento habitual. Así, vecinos y visitantes pudieron utilizar el servicio durante el desarrollo de los Juegos.
Seguimiento de los colectivos en tiempo real
Todas las unidades afectadas al operativo contaron con GPS y monitoreo en tiempo real. Además, tenían cámaras a bordo.
Más de 20 voluntarios acompañaron a las delegaciones. También colaboraron durante los ascensos y descensos de los atletas.
Por otra parte, ayudaron a detectar cuándo era necesario reforzar algún servicio. Esto permitió adaptar el operativo según las necesidades de cada jornada.
La coordinación estuvo a cargo de distintas áreas municipales. Participaron los equipos de Transporte, técnica deportiva y atención a las delegaciones.
Además, los cronogramas se actualizaron todos los días. La comunicación con los jefes de misión de cada país también fue permanente.
Objetos olvidados durante los traslados
El operativo dejó, además, algunas historias vinculadas con objetos que los atletas olvidaron en los colectivos.
Uno de los casos fue el de dos palos de hockey de jugadoras de Las Leonas. Los elementos quedaron dentro de una unidad. Sin embargo, fueron recuperados y llegaron a la Asociación Santafesina de Hockey (ASH) antes del partido.
Los choferes revisaban los colectivos al finalizar cada recorrido. De ese modo, podían detectar objetos olvidados y entregarlos en la oficina de Transporte.
Entre los elementos recuperados hubo teléfonos, anteojos y auriculares. También apareció un bolso con toda la indumentaria de sóftbol de una jugadora.
Luego, el área de atención a delegaciones buscaba a los propietarios. Así, cada objeto podía regresar a manos de su dueño.
Un operativo que acompañó a los Juegos
Los números muestran la dimensión del operativo. Más de 41 mil kilómetros recorridos, 23 colectivos y casi 1.500 atletas trasladados forman parte del balance.
Durante 16 días, el transporte urbano conectó la Villa Suramericana con distintos puntos de Santa Fe, Recreo y Paraná.
De esta manera, el sistema de transporte público formó parte de la logística de los Juegos Suramericanos. Además, lo hizo con sus propios colectivos y trabajadores, mientras continuaba el servicio habitual para la comunidad.

